Religiosos pierden calma
en Colegio Santa Rosa
TRAGOS, BAILE Y BULLICIOS, EN AVENIDA MARCELINO CHAMPAGNAT
Diciembre,07,2004.- Bullicio, tragos, nicotina, y otras cosas más,
se escucha y se ven en la Avenida Marcelino Champagnat de Sullana,
arteria que ha sido invadida por bares y restaurantes que expenden sus
productos en el área de retiro municipal.
Para el hermano
Bruno Baldasi, el laberinto está que destruye la tranquilidad ciudadana,
y alguien debería hacer algo, para evitar que adultos y jóvenes los
viernes, sábado y domingo, invadan veredas y pistas y den rienda suelta
a sus jolgorios, sin importarles la tranquilidad del vecindario.
Desde los inicios
de este portal, denunciamos este hecho, más aún que existe el agravante
de funcionar aledaños a los bares y restaurantes, un grifo que es
invadido parcialmente por los festivos asistentes a las juergas
nocturnas, y en donde un pequeño estímulo, sería suficiente para causar
un incendio de consecuencias lamentables.
Insistimos una vez más, recogiendo el justo clamor de un
religioso, que ha dado y viene dando su vida por la comunidad de
Sullana; el hermano Bruno y todos quienes viven en ese sector requieren
tranquilidad; la población reclama seguridad; pero los deprimentes
espectáculos de borrachos y fumones, hacen pensar que no existe
autoridad en la ciudad.
El alcalde es un
pusilánime y medroso, el subprefecto fue acusado recientemente de
delincuente por el Secretario General de Perú Posible; la Policía vive
ajena a estos espectáculos o se hace de la vista "gorda"; frente a esta
circunstancia, no queda más que levantar la voz, contra tanta
incompetencia.
Desearíamos que
el curita Franklin Cubas, con su acento español, llame la atención al
alcalde de Sullana, para que no permita más tristes espectáculos que
denigran la ciudad de Sullana.