Por: Fernando Brossard del Rosario
De
acuerdo a la Constitución Política del Perú, el criterio fundamental
para la creación de una región es apuntar a la conformación de una
unidad geoeconómica sostenible.
Consideramos esto de muy relativo
respecto del territorio o espacio físico a considerar. Habría que
preguntarse cuan grande o cuan pequeño es el espacio que satisfaga las
metas y objetivos deseados en función de sus potencialidades y
capacidades y de los propios beneficiarios.
El territorio en consecuencia es
subjetivo o su definición abstracta. Si de sumar o integrar territorios
entonces se trata, esto debe ser consecuencia de la evaluación y el
análisis rigurosos que se sustente en sus diferentes elementos. En el
Perú sin embargo creemos se ha forzado un proceso de integración
producto de la apetencia que provocó el beneficio de incentivos
económicos y poder obtener ventajas eventuales con la posibilidad de la
ejecución de nuevos proyectos de inversión por parte de las autoridades
de gobierno regionales frente a las exigencias de una población escasa
de obra pública, desubicados sin embargo de los auténticos propósitos de
una regionalización y descentralización, de resultados estructurales.
Cabe preguntarse entonces si las nuevas
transferencias a estas nuevas jurisdicciones son producto de la
redistribución por mayor generación de riqueza o de un simple cambio de
administración de las existentes. En definitiva una real incorporación
de nuevos recursos estará sustentado por la generación de riqueza al
interior de la nueva región. Por lo anterior estamos convencidos que se
está forzando el proceso de creación de nuevas regiones.
La Constitución política de Perú expresa
con claridad que “PODRAN..” integrarse dos o mas jurisdicciones
departamentales para conformar una región. El carácter optativo
manifiesto, tiene como correspondencia la necesidad de hacerlo
seguramente en espacio y oportunidad y en condiciones necesarias y
suficientes.
La ley orgánica de descentralización sin
embargo condiciona y plantea como “REQUISITO…” la integración de dos o
mas departamentos y admite como válidas sólo las regiones constituidas
de esta forma y precipita su conformación con la “invitación” de los
beneficios de incentivos especiales.
La generación de estas regiones sin
embargo a partir de la propia Constitución no niega las regiones en los
espacios departamentales, hoy constituidos al aceptar que “el territorio
de la república está integrado por regiones, departamentos, provincias y
distritos en cuyas jurisdicciones se constituyen y organizan el gobierno
a nivel nacional, regional y local”. Si relacionamos los niveles de
gobierno con las circunscripciones territoriales en mención, concluimos
que en departamentos no constituyen sino regiones en los que se
desarrollan gobiernos regionales. No descartando que algunos
departamentos cumplan con las cualidades para desarrollarse como
regiones lo interesante sería demostrar lo contrario y no forzar una
integración que segu
amente se optaría cuando sea necesario y
de conveniencia.
La Constitución también razonablemente deja en opción permanente por la
propia naturaleza y dinámica del devenir a que las provincias y
distritos puedan integrarse a otras regiones. La ley de bases de
descentralización lo distorsiona cuando afirma que éstas podrán cambiar
de circunscripción por única vez en el mismo proceso de consulta para
integrar departamentos para conformar regiones. Esto ha sido modificado
en parte pero sólo para efecto de no convocar a ello, en el próximo
referéndum.
En el caso de Región Norte, mas allá que
Tumbes, Piura y Lambayeque hayan consolidado un proceso productivo
exitoso o no, serían espacios suficientes las actuales jurisdicciones de
Piura Y Tumbes por ejemplo para desarrollar un proceso de
descentralización considerando sus capacidades y potencialidades con
tendencia a integrarse con oportunidad a otros territorios y donde
cobraría vigencia el anexarse a otras provincias por ejemplo por
exigencia del mercado, cadenas productivas o especialización productiva.
El actual expediente técnico que
viabiliza la región norte, discrimina espacios, unos de alta
productividad y otros de baja productividad. .¿que sumaremos con la
nueva región para atender los nuevos mercados, la suma de la producción
o altas productividades como lo anhelan hoy la enorme cantidad de
pequeños productores escasos de tecnología, organización y
financiamiento y lograr mejores resultados hoy a partir de una
descentralización en sus actuales espacios?. Los resultados del próximo
referéndum podrían abrir esa posibilidad, en un contexto en que por su
precipitación lo están empujando a ello. (Piura 7 septiembre 05)