Por:
Fernando Brossard del Rosario
Denuncias periodísticas que involucran a funcionarios de la
Municipalidad Provincial de Sullana, confrontadas con las declaraciones
de su Gerente municipal, acerca de manejos indebidos del Programa Vaso
de Leche, comprometen y obligan a los órganos correspondientes a una
inmediata investigación.
El Programa humanitario Vaso de Leche, es
una institución orientada a favorecer la alimentación de niños con pocos
recursos económicos. Sin embargo funcionarios de las municipalidades lo
han convertido en medio de enriquecimiento criminal por acción de la
coima.
Existe un circuito delictivo en el
Programa, que parte desde la transferencia del Ministerio de Economía
para que las municipalidades convoquen a postores para la adquisición,
donde luego de “arreglar” y garantizar al ganador de la buena pro, se
procede a poner en marcha algunos procedimientos.
Una forma de garantizar al “ganador” es
en la elaboración de las bases. Otra forma es la “mas limpia y
transparente” en presencia de notario auditor y regidores, manipulando
las puntuaciones. También lo es el de la “mejor propuesta” al ofertar el
producto con la calidad y requisitos convocados en las bases y
sustentados con todo tipo de informes de los respectivos análisis. Sin
embargo el producto que ubican en los almacenes de la municipalidad está
lejos de cumplir con las especificaciones requeridas, mejor dicho he
allí la justificación de la mejor propuesta económica. Razón por la cual
las municipalidades obligan a través de las bases de la convocatoria a
que la misma empresa ganadora financie los nuevos análisis.
El circuito delictivo, lo constituyen en
menor escala las fugas a lo largo de su distribución, que generalmente
va a parar a las heladerías.
En el caso de la denuncia periodística no
queda duda de la necesidad de una investigación, son cerca de dos
millones y medio que se han adquirido sospechosamente del producto
lácteo, la mayor parte de urgencia, otra parte por licitación, donde los
proveedores del total del producto y durante dos años tienen en común
ser hermanos y la empresa de origen es una panadería de la ciudad de
Cajamarca.
Por otro lado se ha obviado requerir en
las bases, los análisis que la empresa ha debido realizar luego de la
entrega del producto.
Esto es sumamente delicado. Entre otras
cosa la denuncia afirma de compras al margen de lo normado o de forma
unilateral por parte del gerente municipal.
Las declaraciones del funcionario
municipal reafirman las sospechas del periodista al no tener explicación
clara, principalmente de obviar los análisis y tratar de confundir que
unos “segundos análisis” los tendría que pagar la municipalidad, cuando
estos segundos análisis los paga la empresa ganadora, pues los primeros
son los que presenta para su evaluación en el concurso. Lo delicado de
esto radica también en el riesgo a que somete a los niños conociendo la
existencia de peligros para su salud.
Existe en Sullana antecedentes de haber
devuelto cerca de medio millón de soles del producto luego de conocerse
que los resultados de los análisis que se obtuvieron de los almacenes,
no coincidían con los alcanzados para su evaluación en el concurso. Aquí
se pretendió sobornar previamente y lograr el silencio posterior al
momento de conocerse la nueva calidad que se estaba entregando por parte
de de los estafadores. No se logró gracias a la actitud honesta de los
funcionarios que con autoridad denunciaron el hecho, como consta en los
antecedentes del programa y a las versiones periodísticas.
No podemos encontrar explicación a
versiones como las de un regidor que en su calidad de fiscalizador
argumenta en defensa de un hecho que merece investigación, que los
productos adquiridos, cuentan con las 110 calorías requeridas.
Lamentable el desconocimiento de la necesidad de verificar las proteínas
y las grasas principalmente, al margen de las condiciones de salud que
deben garantizarse.
Esperamos sin ninguna duda la apertura de
las investigaciones. (Piura,14 de marzo del 2005)