Por: Fernando Brossard del Rosario
En
Sullana, importante ciudad del norte del Perú, se realizó en los últimos
días un forum sobre la regionalización y descentralización del país,
organizado por el despacho del congresista J. Carlos Carrasco Távara.
Con una muestra significativa de la población, presente. Se pudo llegar
a importantes conclusiones, que apretamos en forma resumida.
Primero: la decisión de un referéndum
para aprobar integrar Tumbes , Piura y Lambayeque está muy lejos de
ajustarse a la información necesaria de la población. El Concejo
Nacional de Descentralización pretende no sólo acelerar el referéndum
sino la información a la población en su propósito de cumplir con las
exigencias y formalidades.
Segundo: La población se muestra
indiferente en su mayoría y en la escasa predisposición de un sector se
observa que va desde los que apenas tienen referencias hasta los que
desconocen absolutamente del tema.
Tercero: En cuanto a los que sustentan
posiciones u orientaciones a la opinión pública es clara la necesidad de
un debate mucho mas amplio en los que se involucre a la población y en
la que se oriente un perfil mas claro para ir al referéndum que afirme y
garantice un proceso de regionalización y descentralización efectivo y
eficaz, en la que no se descarte aceptar la innecesaria integración sin
perjudicar el proceso de descentralización como conclusión de la
sustentación debida por lo siguiente:
El expediente técnico que sustenta la
viabilidad de la integración territorial para la nueva región mas allá
de la sumatoria de potencialidades y de un marco teórico bien sustentado
no precisa y no convence en sus generalidades y sus precisiones
principalmente en el PORQUE y en el COMO de garantizar ventajas en el
corto, mediano y largo plazo que beneficie a los territorios hoy
constituidos como jurisdicciones departamentales aisladas aceptándolas
como regiones legales y reales. Se percibe precipitación aún en la
formulación del documento sustentador de su viabilidad.
La concepción longitudinal de seguir
integrando territorios de la costa se expresa en desmedro de aceptar la
necesidad de incorporar la sierra, cuando se precisa proyectos
específicos a desarrollar con la nueva integración, alejándolos en la
concepción de muchos el espíritu de un desarrollo equilibrado y
armónico.
Se evidencia la persistencia de los
afanes e intereses de sectores e individualidades que se beneficiarán
con la nueva integración. Tal es el caso de los propulsores de que
Lambayeque se integre a Piura y Tumbes. El gobierno central sigue siendo
declarativo, en la práctica sigue siendo un freno.
No existe la cohesión ni la correspondencia suficiente en la población,
en el aparato burocrático, en los tecnócratas, en las autoridades, mucho
menos una real identificación con el proceso mismo.
Finalmente existen limitaciones de poder
sustentar y convencer que el proceso de regionalización y
descentralización vaya más allá del solo hecho de ajustarse a los
cambios que el nuevo ordenamiento mundial exige, pero que para la gran
mayoría de peruanos esto no tendría incidencia significativa.
La descripción de una serie de hechos y
conclusiones en lo específico deja una conclusión mucho mas clara entre
los asistentes al evento: no hubo opinión, seguían ausentes y expresando
la necesidad de informarse más. Lo que demuestra mas allá de lo positivo
o negativo de la nueva integración, que el protagonista sigue siendo el
gran ausente en cuerpo y alma de este asunto. (SULLANA, 28 de agosto
del 2005)