El Regional de Piura:
22 de julio del 2006
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Cieneguillo, a 10
km de la ciudad de Sullana, no tiene el agua suficiente para
producir. |
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Limoneros en
Cieneguillo. La mayor parte se usa en la industria del aceite
esencial y los alimentos balanceados para ganado. |
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Para
conseguir agua, muchas veces los parceleros deben recurrir a la
creatividad, como éste en la imagen que recicló varios tanques
de combustible para convertirlos en recipientes de agua. El agua
debe ser recogida y acarreada desde la ciudad de Sullana,
distante a unos 14 km del sitio donde se hizo esta toma. El agua
disponible para regar es insuficiente.. |
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¿Morirán de sed?
Parece ser que la respuesta la tienen las autoridades. |
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Las noticias hablan de esperanza para la agricultura en Piura, pues
permitiría experimentar con nuevos cultivos o mejorar los ya existentes;
de hecho, la empresa checa Dio Latina, piensa invertir en cultivos de
caña de azúcar, en el Valle del Bajo Chira, entre Amotape y Miramar
(Paita).
Sin embargo, falta agua para cubrir esas necesidades; algunos sostienen
que las reservas existentes no son suficientes.
Uno de los últimos lugares de la costa de Piura donde se realizaron
obras de irrigación fue Cieneguillo, un extenso arenal situado entre el
límite de las provincias de Sullana y Piura.
El arenal, poco a poco se ha ido poblado de limones, mangos, algo de
maíz, algo de caña de azúcar y los infaltables algarrobos.
Érase una vez un parcelero
A 10 km al sur de la ciudad de Sullana, regar una parcela no
necesariamente es una experiencia relajante, sino algo verdaderamente
tenso, pues depende del turno de riego de cada parcelero, y de
aprovechar al máximo la poca agua que se distribuye.
Algunos propietarios optaron por construir reservorios con el fin de
almacenar agua, los que requieren de ocho horas para estar repletos;
luego, por un sistema de canales se realiza el riego usando la fuerza de
gravedad.
Una parcela usualmente emplea a una docena de personas para labores de
riego y cosecha de frutales, el limón principalmente.
Este producto luego es vendido a las plantas procesadoras ubicadas en la
Zona Industrial de la ciudad de Sullana, que la convierten aceite
esencial, o alimento para ganado, dependiendo de si usa la pulpa o la
cáscara, respectivamente.
“Del limón, se usa todo”, dicen quienes trabajan en esta industria. Pero
para que haya buen limón, aparte de fertilizantes y cuidados, se
requiere, principalmente, agua.
Un parcelero puede ganar en cada quintal de limón cosechado, el
equivalente a US$ 30; pero la inversión de inicio tranquilamente puede
ser multiplicada por cien, cuando menos.
Poechos otra vez
Durante la temporada pasada, seguimos la historia de la urgencia por
construir reservorios alternativos a Poechos, que abastece de agua al
valle del Chira; pero parece que el problema no es la falta natural del
recurso, sino su mala planificación y distribución.
Jorge Sánchez, que es vicepresidente de la Junta de Regantes de la
Margen Derecha del Río Chira, dijo a bioespacio que, a pesar de que
existe “toda una infraestructura en canales revestidos, tanto
principales como secundarios, en la zona de Somate [al norte de la
ciudad de Sullana] y Parkinsonia (hoy Cieneguillo)” no hay agua.
Sin embargo, cuando se entregaron las tierras a los colonos, había
reservorios que podían contener entre cinco a diez millones de litros de
agua.
“Técnicamente debió llegar”, sostiene Sánchez, “pero las autoridades de
ese entonces permitieron que se instalaran cultivos y se expandiera [la]
zona agrícola en las partes altas de la Colonización: [San Lorenzo] en
desmedro de la parte baja”, finalmente los afectados fueron reubicados
en las inmediaciones de Tambogrande y Malingas, al sureste.
Dice Sánchez que unas 300 motobombas movidas por gasolina extraen agua
de los canales, restando la posibilidad de que líquido llegue a las
áridas tierras del valle del Medio Piura, situado justo al este de la
ciudad de Sullana, en un radio de 30 km, y el Bajo Piura situado a unos
80 km al sur.
El punto es que el reservorio de Poechos, que represa las aguas del río
Chira en su curso superior, no parece tener agua suficiente para todos.
El reservorio no tiene agua
Las poblaciones del valle del Alto Chira ahora tienen electricidad. La
empresa Sinersa opera dos centrales hidroeléctricas usando las aguas del
espejo de agua, que tiene una capacidad de un billón de litros de agua,
pero que ahora sólo guarda la mitad debido a problemas de colmatación.
Sin embargo, la obra del presidente de facto Velasco Alvarado no parece
ser perfecta del todo.
“El Canal Norte tiene problemas de diseño que hemos denunciado; ni la
Administración Técnica del Distrito de Riego [del Chira], ni la Junta de
Usuarios tienen intervención alguna y siguen los de Energoprojckt
construyendo con diseños de hace 50 años”, asegura Jorge Sánchez.
Sin embargo, se está impulsando la introducción de nuevos cultivos como
la uva o el pimiento piquillo y están proyectando más áreas de sembrío
de caña de azúcar para obtener etanol, el combustible que aparentemente
reemplazará a la gasolina. El problema parece ser que todas estas ideas
aún consideran la capacidad inicial del reservorio, no la actual.
Dice Sánchez que, con el afán de atraer nuevas inversiones en el sector
agrícola, las autoridades no han coordinado su trabajo, y, según él, la
solución parece ser parar.
“Estas instancias que manejan el agua debían tener muy claro que no debe
de permitirse la instalación de cultivo alguno, aún con riego
tecnificado, en cualquier área que nunca haya sido sembrada hasta que se
realicen los trabajos iniciales en el Reservorio”, sostiene.
Para esto, el Gobierno de Piura y Sinersa plantearon trabajar en
diversos puntos del conjunto, incluso hasta la zona limítrofe con el
Ecuador, lo que podría generar trámites adicionales.
La solución complementaria es la construcción de los reservorios de San
Francisco y Casuras que aprovecharían las aguas excedentes de los
periodos lluviosos. |