En misa dominical se rezará por damnificados
Cardenal Juan Luis Cipriani pide cese del vandalismo y envía sacerdotes
para atender zonas afectadas
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Monseñor Cardenal
Juan Luis Cipriani |
Agosto,19,2007.- El arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis
Cipriani, pidió el cese de los actos vandálicos y el pillaje en las
zonas afectadas por el terremoto, e hizo un llamado a la conversión a
los que realizan estos actos intolerables, así como a la solidaridad, la
serenidad y a seguir colaborando con los hermanos damnificados dentro
del orden y el respeto a la propiedad.
“Es el momento que toda esa solidaridad se convierta en un cuerpo de
trabajo. El llamamiento es muy claro y firme; no se puede tolerar
ninguna acción de pillaje y vandalismo. Lo que ha ocurrido anoche en
algunas zonas no se puede tolerar. Estos actos en una situación de dolor
son muchísimos más graves. Por lo tanto, a todos hago un llamado a la
concordia, a la serenidad y a seguir colaborando dentro del orden y
respeto de la propiedad”, indicó en su programa radial “Diálogo de fe”.
Por otro lado, comunicó que ha enviado a diez sacerdotes de la
Arquidiócesis de Lima a las ciudades de Pisco, Chincha e Ica para
ofrecer consuelo a los pobladores; administrar sacramentos como la Santa
Eucaristía, la unción de los enfermos, dar cristiana sepultura a los
fallecidos y colaborar en todo lo que sea necesario en la zona.
El primado de la Iglesia Católica en Lima consideró que tras la etapa de
la atención urgente a la población afectada por parte de las
autoridades, es el momento de delegar las tareas de consolidación de la
ayuda humanitaria y luego la reconstrucción de las zonas destruidas por
el movimiento telúrico.
“Es el momento de pasar a una etapa de mayor estabilidad, por lo tanto,
que cada uno haga bien lo que sabe. Nosotros como Iglesia sabemos de
atender hospitales, niños, ancianos. De igual modo, pienso que cada
ministerio sabe de su sector”, añadió.
El cardenal Cipriani envió su saludo y oración a los pobladores de las
zonas desvastadas por el terremoto e indicó que hay que seguir los
ejemplos maravillosos de miles de peruanos y extranjeros que han
extendido la mano y que han mirado el rostro de cada uno de todos los
que sufren, han visto toda esas escenas y se han movilizado.
“Para la población afectada esperar hasta que pase el dolor cansa mucho,
es una pena que agota; pero al mismo tiempo tenemos que fortalecernos
entre todos”, dijo.
“En la vida hay muchos momentos en que uno tiene que poner a prueba su
fe. Este es uno de ellos, una fe de un Dios que está con nosotros, de
una madre de Dios que está con nosotros. Por eso pedimos que la
bendición de Dios entre en sus hogares”.
El Cardenal invitó a todos los párrocos del Perú, para que un clamor de
oración se eleve a Dios mañana domingo pidiéndole por nuestra patria,
por nuestros seres más queridos y también para pedir a Dios por las
almas de los fallecidos en este desastre natural. |