Arzobispo de Piura celebró en Iglesia Catedral "Llegada o Bajada de
Reyes" y destacó ejemplo de Reyes Magos
Enero,10,2007.- El domingo 7 de enero por la noche, el Arzobispo
Metropolitano de Piura, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, SCV, celebró
en la Basílica Catedral de Piura la Santa Misa con ocasión de la
Solemnidad de la Epifanía del Señor, conocida tradicionalmente como
“Llegada o Bajada de Reyes”.
Cientos de fieles colmaron las instalaciones de la Catedral piurana para
participar en esta fiesta que celebra la manifestación del Señor Jesús
como el Salvador de toda la humanidad. Con la adoración de los Magos
comenzó a realizarse la adhesión de los pueblos paganos a la fe de
Cristo.
Durante su homilía Mons. Eguren destacó el ejemplo de los Reyes Magos
que personifican la búsqueda del corazón humano lleno de nostalgia de
infinito: “La larga búsqueda que los Magos emprenden, encarna la
búsqueda del corazón humano creado por Dios y para Dios, lleno de hambre
y de nostalgia de infinito. A pesar de los cansancios, problemas y
dificultades del camino, fueron perseverantes hasta el final, y el fruto
de su perseverancia fue encontrar el Niño Dios en los brazos de María,
su Madre. Como ellos, hoy hay muchas personas que buscan sin saberlo a
Jesús. En Él buscan la fuente de vida verdadera. Queridos hermanos,
nosotros que ya lo conocemos y le amamos, seamos para ellos como la
estrella de Belén que los guíe hacia Jesús, a quien siempre
encontraremos en brazos de su Madre María”.
En otro momento de su homilía Mons. Eguren reflexionó en la adoración
que los Magos le rinden a Jesús y en los regalos que le ofrecen: “Nunca
es más grande el ser humano que cuando está de rodillas delante de su
Señor. Como los Magos hoy adoremos de rodillas al Señor Jesús dándole el
homenaje de nuestra fe, adhesión y amor. Démosle el oro de nuestra
libertad, ya que sólo siguiéndolo a Él seremos libres; démosle el
incienso de nuestra oración, es decir de un vida profundamente arraigada
en la amistad con Él; y démosle el regalo de nuestra mirra, es decir de
los sentimientos más nobles y puros de nuestro corazón”.
Finalmente el Arzobispo de Piura y Tumbes fue enfático en señalar que
hoy existe el gran peligro de vivir como si Dios no existiese. “Los
Magos nos enseñan que la vida sin Dios, manifestado en Cristo Jesús, no
sirve. Que un humanismo sin Dios se vuelve irremediablemente contra el
hombre mismo haciendo trágica su existencia. De ahí la importancia de
buscarlo en todo momento, y de construir el proyecto de nuestra vida y
del mundo con Él”.
Terminada la celebración litúrgica, Mons. José Antonio Eguren, se
dirigió en procesión hacia el Nacimiento ubicado al interior de la
Basílica Catedral de Piura, donde luego de inciensarlo, oró ante el Niño
Jesús.
De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, los magos eran
hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente
del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban
su conocimiento del hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente
por mantener un contacto con Dios.
Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que
como regalo trajeron incienso, oro y mirra. De la tradición de los
primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor,
Gaspar y Baltazar. Hasta el año de 474 A.D. sus restos estuvieron en
Constantinopla, la capital cristiana más importante en Oriente; luego
fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron
trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta
nuestros días. |