El Regional de Piura:
26 de enero del 2007
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Un manto verde de
lirio cubre el agua del río Chira. |
Estuve sobre sus aguas hace algunas horas. La vista desde el “puente
viejo” me hizo recordar aquella “gigantesca” cancha del Estadio Nacional
a la cual acudí en compañía de mi hermano mayor para ver la victoria de
Perú sobre Argentina con gol del “ciego” Oblitas en la siempre añorada
década de los ´80.
Así luce hoy nuestro también añorado río Chira, cubierto sobre una
inmensa alfombra verde que lo asfixia y le impide ver la luz del sol,
con el que tuvo tantos encuentros durante infinitas y gloriosas tardes
en que lo cobijó entre sus aguas.
Mientras nuestras flamantes y nuevitas autoridades ediles tienen en
“pindinga” a la población con sus mil y un dudas al momento de tomar
decisiones, el Chira “se ahoga” entre la maleza.
Este río, es considerado el más caudaloso de la cuenca del Pacífico y es
la única fuente de abastecimiento de agua dulce para el consumo humano
de cerca de tres mil familias (unos 15.000 pobladores) que viven en el
Bajo Chira o cerca de sus riberas.
Contrariamente, los desechos de los desagües cargados de indiferencia y
algo más, discurren irremediablemente hacia su cause, confundiendo su
inmundicia con sus otrora cristalinas aguas que contienen 24 mil
coliformes fecales por milímetro cúbico, es decir, 24 veces más de lo
fijado por la OMS y seis veces superior al límite fijado por la Ley
General de Aguas, según lo detectó la Dirección Regional de Salud en
diciembre pasado.
Al igual que otras cuencas del país, la del Chira enfrenta el problema
del vertimiento de aguas domésticas (desagües) y residuales, que alteran
la calidad del recurso hídrico.
Hoy el único ciego que se mueve sobre este “verde” que cubre sus aguas
es el alcalde, quien es el primer llamado a solucionar este gravísimo
problema, pero al parecer está preocupado en tildar de “xenofóbicos” a
sus detractores.
Este “ciego” ha hecho un soberbio autogol en el casi extinto arco iris
que ya ni se asoma por el Chira. Nadie lo ha celebrado, ni siquiera el
“verde” contrincante que espera salir del atolladero en que se ha
quedado para cumplir con la misión encargada por la naturaleza, que no
es precisamente posarse sobre un río.
Sullana, es más, todos aquellos que nos consideremos personas humanas
(como diría el tío Marco Aurelio Denegri) exigimos la limpieza inmediata
del Chira, patrimonio de la deteriorada Perla que lleva su nombre. Señor
Alcalde, espero no tener que escribir un réquiem prematuro para su aún
endeble gestión. |