El Regional de Piura:
13 de febrero del 2007
Hace poco leía a León Tratemberg quien proponía focalizar esfuerzos para
desarrollar ciencia, tecnología, patentes y recursos humanos altamente
calificados, aprovechando la biodiversidad del país. Puso como ejemplos
a países como China, Tailandia, Vietnam, Malasia, México y Brasil cuyos
gobiernos decidieron invertir en ciencia y tecnología y ahora gozan de
sus beneficios. En el caso del Perú, ¿cómo podríamos alcanzar el ansiado
desarrollado socio económico si nuestros gobernantes no incluyen a la
ciencia y tecnología dentro de sus proyectos políticos?
El gobierno Indio decidió apostar por la creación Institutos de
Tecnología, para formar recursos humanos del más alto nivel en ciencia,
medicina e ingeniería; Israel creó el Instituto Weizmann, para la
investigación científica, la gestión de patentes y creación de compañías
de base tecnológica, lo mismo ocurrió con los gobiernos de Brasil,
México y los otros países asiáticos.
Sin ir muy lejos hace unas semanas la Presidenta chilena Michelle
Bachelet en compañía del físico nuclear Fidel Castro hijo y los premios
Nóbel Frank Wilczek y David Gross, inauguró las nuevas dependencias del
Centro de Estudios Científicos, en la ciudad de Valdivia, donde se prevé
que alrededor de cien científicos jóvenes harán investigaciones en áreas
como biofísica, glaciología y cambio climático.
Este nuevo Centro de Estudios Científicos, es uno de los tantos con los
que ya cuenta Chile, dedicado al desarrollo, fomento y difusión de la
investigación científica y cuyo objetivo principal es el de
descentralizar la ciencia y tecnología en ese país, evitando que los
investigadores chilenos se agrupen en un solo lugar. Con estas acciones
el gobierno de la presidenta Bachelet, tiene pensado potenciar el
desarrollo del país sureño.
En los últimos años la ausencia de un posicionamiento político por parte
de los científicos resultó en la falta de planes de desarrollo nacional,
industrial y cultural que tomen en cuenta a la ciencia y tecnología.
Ahora nuevas acciones parecen anunciar un cambio de rumbo, la innovación
e investigación tecnológica en el país ha recibido un importante
respaldo con la instalación del comité directivo del Programa Ciencia y
Tecnología, que trabajará con un préstamo de 25 millones de dólares del
Banco Interamericano de Desarrollo (BID). No obstante llama la atención
lo que manifestara la presidenta de la Subcomisión de Ciencia y
Tecnología del Congreso sobre el recorte presupuestario de más de 1.5
millones de dólares que ha sufrido el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología. Éste recorte presupuestario nos coloca en el último lugar en
inversión en ciencia y tecnología en la región, con una inversión veinte
veces inferior a la de Chile. Atrás han quedado las palabras de Alan
García quien habló de alcanzar y superar a nuestros vecinos en diez
años.
Cómo pretendemos ver mejorados nuestros procesos productivos, si ni
siquiera se toma en cuenta el desarrollo de las capacidades humanas.
Persistimos en la idea que instalar computadoras es fomentar la ciencia
y tecnología y no vemos que no basta que la gente tenga acceso a
tecnologías, sino que éstas puedan ser utilizadas fluidamente. Saber
cómo usar las herramientas tecnológicas es importante, pero mucho mas es
ser capaces de construir cosas significativas con ellas.
Sin duda es necesario un proyecto político para la ciencia y tecnología
en nuestro país, dirigido a solidificar la relación ciencia, tecnología
y desarrollo y a partir de ahí determinar la responsabilidad social de
quienes hacen ciencia y tecnología. Contamos con eminentes hombres de
ciencia peruanos residentes en el Perú y en el extranjero que podrían
impulsar la creación de Centros de Investigación Científica, que se
conviertan en verdaderas incubadoras de nuevas generaciones de
científicos peruanos. Por ejemplo, podrían crearse Institutos de
Investigación con inversión de empresas mineras en áreas como
nanotecnología, biotecnología, ciencias de materiales, innovación en
minería y estudios ambientales. Las empresas de Hidrocarburos podrían
invertir en Institutos de Investigación en energía solar, eólica,
geotérmica, nuclear, celdas combustibles, entre otras. Seguramente una
política de incentivos a las empresas que inviertan en ciencia y
tecnología seria necesaria.
Si bien el tema remunerativo es un gran incentivo, éste no es crucial
para el desarrollo de los recursos humanos, existen ejemplos de
instituciones de investigación en donde los sueldos a pesar de estar al
nivel internacional, no han sido suficientes alicientes para revertir la
situación de inmovilidad en la cual están sumidas estas instituciones.
Lo que necesitamos son políticas claras, necesitamos que el Presidente
Alan García esté dispuesto a liderar un proyecto político nacional de
ciencia, tecnología e innovación dirigido a revertir la situación de
pobreza en el Perú. |