El Regional de Piura:
25 de febrero del 2007
Dancing with Giants (Baile con gigantes) se titula el ultimo libro
presentado por el Grupo de Investigaciones sobre Desarrollo del Banco
Mundial y editado por Alan Winters y Shahid Yusuf. El libro es una
mirada sobre el explosivo crecimiento de la economía en China y la India
que representan actualmente el 37.5% de la población mundial. El
crecimiento de estos nuevos colosos es envidiado por los países pobres
pero también por los que transitan en la bonanza de los altos ingresos.
Los primeros no acaban de entender que hicieron los chinos con la
ideología de Mao y los segundos esperan seguir paso a paso las recetas
de este milagro económico.
China y la India, representan el 6.4% del valor del producto bruto
mundial. Cuando el consumo y el producto per cápita de estos países se
expanda al nivel de los desarrollados son inevitables sus efectos sobre
el comercio mundial.. Un estornudo en la China o en la India provoca una
gripe económica y financiera a nivel planetario.
El crecimiento de China y la India señala Alan Winters han generado
nuevas dinámicas en los mercados mundiales. Se trata de negocios con
gigantes cuyas industrias demandan una cantidad inimaginable de materias
primas y cuya clase media en veloz expansión esta ávida de comprar. En
el sentido contrario los consumidores se encuentran en la punta de la
nariz con un volumen descomunal de bienes y servicios producidos a
precios competitivos.
Actualmente no hay mercado mundial que no sienta los impactos de la
competencia de Chinos e Indios y si no se adaptan a sus exigentes
demandas no encontrarán nichos de oportunidades para colocar sus
productos. El dilema es competir y morir por la asimetría de las
industrias o buscar nichos de oportunidad para colocar productos en el
mercado chino sostiene Shahid Yusuf. Esta ola económica incontenible
está arrasando hoy con las manufacturas de los mercados de países
altamente industrializados. Pese a los esfuerzos por competir los
mercados van a tener que ceder a la elefantiásica capacidad para
penetrar mercados que tienen los Chinos e Indios.
Hoy empresa o inversión que no incorpore el factor China e India en sus
proyecciones está condenada al fracaso. La alternativa inteligente no es
dejarse arrastrar por la ola nadando contra la corriente sino aprovechar
las posibilidades de los impulsos hacia adelante ubicando nuevas
oportunidades de negocio y prosperidad. Muchos gobiernos vienen
asumiendo políticas flexibles que permiten que los empresarios de sus
correspondientes países respondan a este desafío y encuentren nuevos
mercados para sus productos. Países como el Perú deben ubicar
oportunidades para su producción agrícola, pesquera y minera generando
valores agregados. Chinos e Indios requieren cada día un mayor volumen
de materias primas y productos elaborados para sus millones de nuevos
consumidores.
No se piense que a los gigantes de Asia todo les va de las mil
maravillas pues también enfrentan problemas derivados del crecimiento:
la amenaza de la contaminación, el elevado costo de la producción de
energía y la creciente desigualdad de los ingresos. A pesar de todo
China (5%) e India (2%) continuarán creciendo a tasas superiores al 6%
lo que representa el doble de la tasa de crecimiento mundial en su
conjunto.
Las inversiones de China van a crecer a nivel mundial en el campo de los
servicios, la India hace lo propio en el sector manufacturero y la
tecnología de los ordenadores. China espera invertir en el mundo sus
acumulaciones en dólares y euros de tal manera que ejercitará presión
sobre los mercados financieros internacionales. Igualmente la India ha
generado sus propios ahorros que ahora espera colocar en el extranjero a
través de capitales sociales o de inversiones directas. Entre los
elegibles mercados de inversión están: América Latina, África y las
grandes empresas dedicadas a la producción de tecnología, autos y
electrónica de Estados Unidos y Europa. China ha despertado y el libro
rojo de Mao es un viejo cuento como el de la Caperucita. |