El Regional de Piura:
15 de marzo del 2007
Tras la efervescencia de haber asumido cargos de alcaldes y regidores y
esbozar amplias sonrisas así como dar cuenta de todo lo que van a
realizar a favor del pueblo, muchas autoridades ediles no solo de la
región sino a nivel nacional – claro, después de haberse fijado sueldos
y dietas -, han comenzado como se dice ahora a “aterrizar” con el
lamento de que no hay plata.
Una cosa es prometer y otra cumplir, y para lograrlo, en el camino hay
muchos tramos que recorrer. Pero, el problema del dinero no se orienta
en torno a recursos para obras y menos ejecutar el presupuesto
participativo aprobado con antelación.
Los recursos que hacen falta son para cumplir las ofertas de campaña y
claro, para pagar a los trabajadores por Servicios No Personales (SNP),
que cual bandada de palomas ingresaron en las nuevas gestiones
edilicias. Sería recomendable que quienes ingresen por SNP, lo hagan,
pero para obras y no para oficinas, y que si bien los alcaldes necesitan
asesores, solo cuenten con tres: una para cuestiones financieras
administrativas, otro para temas legales, y por supuesto, un tercero que
lo oriente políticamente. Nada mejor si no son del entorno del partido y
movimiento, y acojan no solo las preocupaciones de los alcaldes, sino
también de los regidores y funcionarios, y cuanto servidor edil los
requiera.
En el caso de Piura, el alcalde Aguilar no tuvo más que confirmar que la
oferta de campaña orientada a la seguridad, no tiene presupuesto alguno,
y que los 150 serenos que ingresarán a trabajar en breve, lo harán
gracias al aporte de instituciones y ahorros, como el logrado tras
aprobar que sueldo de alcalde y dieta de regidores no subirán, o
reajustarán o sincerarán, como reclaman quienes se sienten mal pagados
por el concepto de dietas.
Ante la situación, resulta positivo que los medios de comunicación,
tanto escrita, radial, televisiva y virtual, cada cierto tiempo
recuerden a las ahora autoridades, sobre la oferta política de campaña y
que están haciendo en su cumplimiento. De esta forma, las palabras no se
las llevara el viento ni el papel aguantará todo.
Ojala que la falta de dinero y recursos frescos para atender a la
población no se unan a la falta de voluntad y creatividad, y que las
autoridades en todo nivel, refresquen la memoria y estando en el tercer
mes del año, no se olviden que el 2007, es el “Año del Deber”. |