El Regional de Piura:
16 de marzo del 2007
Hace poco el presidente Alan García lanzó el lema “Perú la hora sin
demora”, en el marco de la campaña nacional por el respeto y la
puntualidad, valores omitidos por grandes y chicos en nuestra sociedad
nacional, degenerando en arbitrariedades.
Acciones como la iniciada por el Jefe de Estado no son de ahora. En el
pasado se han realizado esfuerzos por promover los valores que poco a
poco se han ido perdiendo, cuando por el contrario, son los que deben
ser nuestro norte.
Los llamados no tuvieron eco, los resultados por alentadores y quizá la
falla, fue dar carácter de “campaña” a la tarea que debió convertirse en
una fuerza de costumbre, y no hacer el seguimiento respectivo.
Igual, no apuntar y promover la labor hacia los niños, desde las
escuelitas y colegios. No fue así, porque siempre se apunta a metas en
los adultos y nos olvidamos en la formación de las nuevas generaciones.
Quizá por esta razón, los ahora adultos requieren de campañas que les
refresque la memoria y se subraye la necesidad de cultivar la
puntualidad, como primer objetivo para avanzar hacia la sociedad del
respeto.
Al hablar de puntualidad, también se habla de que llegó la hora de que
nos respetemos los unos a los otros. Hay que considerar que no es
puntual solo el que llega a tiempo, sino el que cumple oportunamente
todo lo que se compromete.
La campaña está en marcha. La puntualidad es una hermana menor de la
palabra respeto, que es un bien supremo que las sociedades democráticas
y modernas, se han empeñado en conquistar.
Se trata de una labor que involucra a todos, para una mejor convivencia,
confianza y dignidad… es un deber que nos obliga a todos sin excepción,
y que mejor que partir en el denominado “Año del Deber Ciudadano”.
La campaña concluirá el 28 de julio, y desde esa fecha para adelante, el
objetivo es que el respeto y la puntualidad se hayan convertido en algo
tan natural como respirar… |