El Regional de Piura:
04 de mayo del 2007
La falta de trabajo en nuestras ciudades, dio lugar a que miles de
personas optaran en el país a convertir sus motos en mototaxis, y su
aparición fue un boom en el transporte, dando lugar a que ciertas
empresas del rubro, incursionaran en el negocio, ofertando ese producto.
La opción tuvo acogida, porque el precio del transporte era más barato y
rápido, ocasionando como era de suponer, el malestar en los conductores
de taxis, que vieron reducido su trabajo ante la oferta de los mototaxis,
que prácticamente invadieron las pistas, calles, parques y cuanta
esquina pudieran ocupar.
Tal fue el problema que suscitó la oferta de ese servicio, que
municipalidades con la de Chiclayo, prohibió la vente de dichos
vehículos, y en el caso de Piura, que el gobierno municipal cerrara su
ingreso al centro de la ciudad.
Como era de esperar, se produjeron marchas, conflictos, hasta que volvió
la calma y se impuso la ordenanza que así lo establecía. Sin embargo,
pasado el tiempo y el incremento del desempleo, los propietarios de las
motos lineales no vieron mejor alternativa para llevar el pan a sus
hogares, que ofrecer el asunto posterior para un pasajero.
La alternativa de trabajo se propagó inmediatamente, a tal punto que se
estima en un millar las personas que brindan actualmente ese servicio,
que no cuenta con respaldo alguno del Ministerio de Transportes y
Comunicaciones.
Durante la campaña electoral, el ahora presidente Alan García, trepado
en una mototaxi, expresó su apoyo a estos conductores, que desde el
primer momento se quejaron por la competencia desleal que representaba
el servicio de las motos lineales.
Existiendo una norma al respecto, en Piura resulta paradójico que
alcalde y regidores se hayan enfrascado en continuas sesiones de
concejo, para buscar salidas a las demandas de los conductores de motos
lineales.
Ayer, por fin, aunque resulte un despropósito en la medida que no tienen
permiso alguno para el servicio, el pleno del concejo aprobó una
ordenanza mediante la cual se impide su ingreso al centro de la ciudad,
precisando que solo lo podrán hacer los propietarios de esos vehículos
con domicilio en el citado centro capitalino.
Pese a ello, los conductores de esos vehículos insisten en que se les
permita trabajar como transporte de pasajeros.
Sin embargo, las aseguradoras ante el mandato legal, no admiten venta
del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) para el
solicitado servicio. Ante ello, habría que preguntar a los conductores
de motos lineales, que buscan una oportunidad laboral para poder
mantener a sus familias, cómo harán para proteger y hacer que sus
eventuales clientes reciban atención medica en caso de accidentes. Hay
que tener en cuenta que los altos índices de siniestralidad en vehículo
menores en Piura, han determinado que el pago por el SOAT sea más alto
en todo el país (100 dólares) e incluso superen de largo al que pagan
los vehículos particulares. |