El Regional de Piura:
16 de mayo del 2007
Con gran entusiasmo se ha recibido el Decreto de Urgencia que autorizó
la viabilidad del proyecto Alto Piura. Con él se ha dado una retahíla de
liberalidades para saltarse con "garrocha" el ciclo del proyecto que
regula el Sistema Nacional de Inversión Pública. Unos festejan,
sobre todo los alto piuranos, pero los técnicos censuran por lo que
subyace en la medida dada en ausencia del ministro de Economía.
Luego de la dación del Decreto de Urgencia, se han dado diversas
reacciones respecto al Alto Piura, proyecto gestionado y esperado por
más de cien años. Unos han expresado que no se debe ser tan entusiasta y
esperar que el financiamiento sea una realidad. Otros han celebrado
ruidosamente, como es el caso de César Trelles Lara, quien se ha
calificado como un abanderado, cuando en realidad la lucha ha sido más
intensa desde la sociedad civil, que la tibia y timorata actitud del
presidente regional.
Con estas actitudes solo se está repitiendo la actitud que tomaron
ciertos funcionarios regionales, incluido el presidente, para con lo de
los Fosfatos de Bayóver. Por supuesto, que que no tuvieron la
infeliz idea de sacar otra revista con "La hora de Piura" pero sí
quisieron ser ruidosos en el Aeropuerto hacia donde fueron llevados
varios apristas para vitorear indebidamente al presidente regional.
Formas vivaces de querer aprovecharse políticamente de una acción
ciudadana, afectan siempre el fondo del asunto. No se trata ahora
de hacer grandilocuencias sobre el Alto Piura, sino de actuar con
sensatez y en el caso de los funcionarios públicos, realizar lo que les
corresponde como representantes de una institución pública.
Tomando siempre como referencia los antecedentes, un documento o un
decreto no significa nada sino va acompañado de acciones concretas. Esas
acciones concretas tienen que ver con el financiamiento que se requiere
para ejecutar las obras civiles que se encuentran previstas.
El presidente regional, en esta lógica ha pretendido revivir un acuerdo
de alcaldes donde se comprometían a dar parte de los recursos del canon
para la ejecución. Creer que las municipalidades podrán financiar un
proyecto de grandes inversiones es no tener un sentido de la magnitud de
inversión. La respuesta dada por José Aguilar, alcalde de Piura, con su
aparente dureza es realista.
Pero, no es solo el alcalde de Piura quien no soltará recurso alguno
para el proyecto del Alto Piura, sino sus pares de Huancabamba y otras
provincias, quienes creen que sus exiguos recursos serán poquísimos y
sin importancia, para lograr mover el proyecto hidroenergético.
El Alto Piura puede marchar, aún con los cuestionamientos a la forma
como se dio el Decreto de Urgencia, pero para que sea exitoso, tendrá
necesariamente que trabajarse arduo para que no se quede en papel. Pasa
por el convencimiento que las municipalidades no están en capacidad de
financiar monto alguno, que si puede gestionarlo el gobierno regional en
cuya competencia se encuentra este proyecto.
En tal sentido, si algo bueno quieren hacer, será realizar las acciones
para pasar del documento escrito a la inversión real. Existe un
compromiso del Gobierno Nacional para otorgar una parte de lo que se
requiere para el trasvase, lo demás simplemente no tiene nada. Y ese
nada, puede conseguirse en parte ahorrando gastos corrientes desde el
gobierno regional, gestionar al gobierno nacional contrapartidas y si es
posible promover la inversión privada.
Y una vez más; es posible evitar celebraciones indebidas, con
héroes de papel?. |