El Regional de Piura:
23 de setiembre del 2007
La Corte Suprema de Chile aprobó por fin la extradición a Perú del ex
presidente Alberto Fujimori. El inapelable fallo dejó sin efecto la
resolución del Juez Orlando Alvarez quien negó el pasado julio la
extradición. El ojeroso juez Alberto Chaigneau, responsable de redactar
el fallo, indicó, tras dar a conocer el fallo que por fin podrá
conciliar sueño. Fujimori, se enteró de la sentencia en la Hacienda
Chicureo donde fue virtualmente “notificado” por la televisión. Su
situación cambió súbitamente de procesado a detenido. Todo está
consumado y no hay lugar al pataleo legal.
El traslado de Fujimori de Santiago al Callao es ahora responsabilidad
de INTERPOL. Una nave policial debe conducirlo en condiciones de extrema
seguridad al Perú, luego será trasladado a un establecimiento penal en
donde sea alojado temporalmente mientras dure el juicio. Se ha
descartado la posibilidad que comparta celda con Vladimiro Montesinos su
clon criminal o con Guzmán Reynoso el cerebro de Sendero Luminoso. Para
los fujimoristas la noticia fue fulminante. Un baño de agua fría los
estremeció antes de que pretendieran el blindaje legal de su líder.
Políticamente el juicio tendrá impactos en las futuras decisiones del
Congreso. El Apra no contará con el apoyo del fujimorismo. El tiempo que
dure el juicio las primeras planas tendrán diaria distracción. Y no se
descarta el encuentro con Montesinos.
Fujimori llegó sorpresivamente a Chile el 6 de Noviembre del año pasado.
Lo hizo en un costoso vuelo de 450 mil dólares con escala en Tijuana (
México). Ironía. El chino registró fotografías y saludó a sus seguidores
cuando la nave pasó por Lima. Tras diez horas de viaje llegó a Santiago
en donde ofreció provocadoras conferencias de prensa. El furtivo ingreso
a Chile provocó un terremoto a las autoridades migratorias sureñas.
Fujimori prófugo de la justicia peruana en sus fríos cálculos esperaba
de las autoridades chilenas un trato a lo Pinochet. Detenido e internado
en las instalaciones de la Escuela de Gendarmería. Nada hacía sospechar
el imprevisible desenlace.
En enero de 2006 el Perú formuló petición para que Fujimori fuera
extraditado por delitos de corrupción y crímenes contra los DD.HH. Por
este motivo se designó al juez Orlando Alvarez para que se hiciera cargo
del proceso. Fujimori fue interrogado el 28 de febrero por el caso de
Barrios Altos. El 18 de mayo de 2006 la Corte Suprema le otorgó la
libertad bajo fianza. Entonces se trasladó a una lujosa residencia en
Los Dominicos, un barrio exclusivo de Santiago, en donde se dedicó a
armar avisperos con la prensa.
Advertido por el gobierno que solicitaría a la Corte Suprema
silenciarlo. Se silencio temporalmente y se dedicó a viajar. En su
primera salida descubierto por estudiantes fue pifiado en Rancagua. Poco
después apareció recorriendo viñedos en Colchagua. Otras ocasiones,
concurría al litoral en Zapallar, Marbella, Maitencillo y San Antonio
donde se internaba a pescar. Fujimori es aficionado a los mariscos y
pescados que él mismo compraba y preparaba para sus amigos: ayayeros
peruanos, japoneses, coreanos y empresarios chilenos. El 7 de junio la
fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado, entregó un informe donde
recomendó la extradición, decretándose su arresto domiciliario. Desde
este día quedó recluido en la hacienda Chicureo lo que no impidió que la
tarde del lunes 18 de junio recibiera en su residencia un enviado del
Partido Popular japonés, quien le propuso candidatear por un cupo
parlamentario en el senado nipón. Tras obtener 51 mil votos de un total
de 47 millones y ningún escaño quedó en compás de espera de un
imprevisible desenlace.
Los delitos por los que deberá ser procesado Fujimori por la Sala Penal
Especial de Lima son los siguientes: 1) Allanamiento ilegal. El 7 de
noviembre del 2000, Fujimori ordenó el allanamiento de la residencia de
la esposa de Vladimiro Montesinos, Soledad Becerra, enviando a un
funcionario de la Casa Militar y haciéndolo pasar por un fiscal para
encubrir la ilegalidad. Este día Fujimori se apropió de incriminatorias
pruebas cuyo destino se descnoce. Los delitos perpetrados: Ursurpación
de funciones y abuso de autoridad.
2) Intercepción telefónica. Se acusa a Fujimori de ordenar la
intercepción telefónica de opositores entre 1990 y 2000 con dinero del
Estado y en asociación con Vladimirio Montesinos, entre otros. Delitos:
Interferencia o escucha telefónica, asociación ilícita para delinquir y
peculado; 3) Adquisición de tractores chinos y medios de comunicación.
El ex presidente es acusado de utilizar recursos del Estado por un monto
de 57 millones de dólares para comprar tractores, en mal estado, de una
empresa china sin licitación. En cuanto al caso “medios de comunicación”
se le imputa a Fujimori haber usado fondos públicos (3 millones 750 mil
dólares) en asociación con mandos militares y Montesinos para adquirir
medios de comunicación (Cable Canal CCN y Expreso) y de esta manera
favorecer su segunda reelección. Delitos: Asociación ilícita para
delinquir, usurpación de funciones y peculado.
Otro de las causas de la extradición es: 4) Pago de 15 millones de
dólares a Montesinos. En este caso se imputa a Fujimori haber usado
fondos públicos para pagar, el 19 de septiembre del 2000 y en asociación
con otros, una compensación ilegal a Vladimiro Montesinos por 15
millones de dólares. Delitos: Asociación ilícita para delinquir,
peculado y falsedad ideológica; 5) Soborno a Congresistas “tránsfugas”.
Fujimori es acusado de sobornar, junto con Montesinos y mediante fondos
públicos, a varios Congresistas para que ingresaran a las filas del
partido oficialista “Perú 2000″ o se alinearan con la línea oficial.
Delitos: Asociación ilícita para delinquir y corrupción de funcionarios,
Los delitos más graves son los que atropellan derechos Humanos al
respecto se ha admitido como causa:6) El uso de los sótanos del SIE por
orden de Fujimori para secuestrar y torturar a opositores del régimen.
En las instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE)
Fujimori fijó residencia en 1992. Según la acusación, las víctimas son
la ex primera dama Susana Higuchi, Leonor La Rosa Bustamente, el
periodista Gustavo Gorriti, Hans Himmler y el empresario Samuel Dyer.
Todos, con excepción de Leonor La Rosa (quien habría sido secuestrada en
1997), habrían sido secuestrados y torturados en 1992. Delitos: Lesiones
graves y secuestro; 7) Caso Barrios Altos y La Cantuta. En este extremo
se imputa a Fujimori la responsabilidad criminal en los asesinatos de 15
personas en un inmueble de Barrios Altos (3 de noviembre de 1991) y la
tortura y asesinato de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad
La Cantuta (18 de julio de 1992). Ambos crímenes fueron cometidos
paramilitares del grupo “Colina” y personal regular del Ejército.
Delitos: Homicidio calificado, lesiones graves y desaparición forzosa de
personas.
No se admitieron las acusaciones: Sobre pago SUNAT-Borobio. Fujimori es
acusado de haberse asociado con Vladimiro Montesinos y otros para usar
un millón 900 mil soles para cancelar una deuda de la empresa Borobio y
Asociados S.A. con la SUNAT. Borobio y Asociados fue la empresa que
asesoró y publicitó la campaña electoral de Fujimori en el 2000.
Delitos: Asociación ilícita para delinquir y peculado. El Caso Faisal,
APRODEV. Este caso se refiere a la creación de la página web APRODEV
(Asociación Pro Defensa de la Verdad). Se le imputa a Fujimori utilizar
fondos públicos, en asociación con Montesinos y otros, para pagarle 36
mil dólares al ciudadano argentino Héctor Faisal, encargado de la página
web dedicada a difamar a opositores. Delitos: Asociación ilícita para
delinquir y peculado. La adquisición de Medicinas chinas. Aquí se acusa
a Fujimori de haberse asociado con Víctor Joy Way y otros para comprar
equipos, maquinarias y medicinas de empresas chinas por 21 millones de
dólares sin la licitación y los estudios de factibilidad requeridos por
ley. Muchos de los equipos resultaron obsoletos y las medicinas
llegaron, en muchos casos, vencidas. Delitos: Asociación ilícita para
delinquir y colusión desleal. Otro caso es el referente a desvío de
fondos.
La acusación sostiene que Fujimori creó con Montesinos una organización
criminal con la finalidad de asegurar su permanencia en el poder con
dinero de las privatizaciones, comisiones ilícitas en compras de las
FF.AA, la Caja Militar Policial y donaciones japonesas. La suma total
que Fujimori y Montesinos habría sustraído del erario público entre 1990
hasta noviembre del 2000 llegaría a 372 millones de dólares. Delitos:
Asociación ilícita para delinquir, peculado agravado, falsedad material
y falsedad ideológica.
Otro delito en causa pero no admitido como sustento de la extradición es
la emisión de Decretos de Urgencia. Finalmente, se acusa a Fujimori de
haberse asociado con altos funcionarios del gobierno para emitir, de
forma irregular, una serie de decretos de urgencia que sirvieron para
adquisiciones directas. Entre estas adquisiciones figura la compra de
aeronaves malogradas de Bielorrusia y Rusia durante el conflicto con
Ecuador por el monto de 1,922 millones de dólares. Delitos: Asociación
ilícita para delinquir, colusión desleal, peculado, malversación de
fondos, falsedad ideológica y traición a la Patria. La encrucijada del
Gobierno peruano está en el garantizar un proceso transparente e
impecable sin impunidad. El eventual uso del juicio con fines políticos
serviría como ritual propiciatorio para convertir a Fujimori en víctima
allanándole camino a un eventual relanzamiento electoral. |