El Regional de Piura:
01 de enero del 2008
El alborozo tradicional de miles de peruanos, se repitió una vez más al
cerrar el 2007. Los "muñecos" de Alan García, César Trelles Lara, Jaime
Bardales, y otros personajes quedaron en cenizas como deseo que todo
aquello negativo se sepulte con las últimas horas del año y revivan
nuevas esperanzas con el advenimiento del 2008.
Muchas cosas favorables se van abriendo en el camino. El crecimiento
mundial incide en el peruano. Nuestras exportaciones mejoran la balanza
comercial y de pagos y muchas familias, tienen mejores oportunidades.
Aunque muchos creen que la mayoría de la población no recibe los
beneficios de este crecimiento, lo cierto que existen territorios con
mejores resultados en el empleo y otros, que seguirán marginados por la
falta de oportunidades.
Piura, por las ingentes potencialidades que posee, se ha visto
fortalecida con la dinámica económica. Los exportadores de café, panela
orgánica; los de banano orgánico, de mango y de uva, nos expresan que es
en la agricultura donde mejores oportunidades tenemos. Sin embargo, los
fosfatos de Bayóvar nos abren mejores caminos, que se suma a las
explotaciones de petróleo y gas.
Existen desencuentros por la mina polimetálica de Tambogrande y lade
cobre y molibdeno de Río Blanco en Huancabamba. Hasta el momento, estas
riquezas minerales son solo una potencialidad sin explotar. No tienen
licencia social y los conflictos auguran dificultades insuperables para
ponerlas en valor. Durante el 2007 se dieron pasos para lograr
consensos, pero por la falta de un interlocutor válido, se fracasó en el
intento.
Durante este año, ha faltado un liderazgo efectivo por parte del
presidente regional. Lamentablemente, César Trelles Lara no tiene la
capacidad que Piura necesita para aprovechar las oportunidades, para
entender los procesos globales y para dotar de la dinámica adecuada para
generar mejores capacidades entre la población e insertarse en la
dinámica del crecimiento y del desarrollo. Frente a este tipo de
procesos, no solo se trata de administrar los bienes y servicios
públicos, sino de crear condiciones para impulsar el desarrollo. Trelles
ha fracasado en su primer gobierno y por lo visto seguirá fracasando en
lo que resta de su segundo.
Igual sucede en el Gobierno Local de Piura. José Aguilar Santisteban
retornó al municipio y se encontró con mecanismos nuevos que no pudo
comprender. El recurso humano escogido para sus gerencias no fueron los
más adecuados y los resultados lo han llevado a serios cuestionamientos
que se suman a la enfermedad que lo ha postrado para dejar la posta a su
Teniente Alcaldesa. Mónica Zapata, con la incertidumbre de la
permanencia duda para adoptar decisiones y solo camina con la herencia
de Aguilar y sin mirar los grandes proyectos que esperan, para que la
capital departamental se ponga a la par de las mejores ciudades del
país. Por ahora, no es más que una ciudad con grandes necesidades.
Es increíble observar una ciudad como Piura, sin un terminal terrestre
que ordene el embarque y desembarque, que su servicio de transporte sea
en moto lineal, que sus calles estén destruidas y que cada cierto tiempo
el sistema de agua genere aniegos. Por fortuna las lluvias nos han
abandonado, pero cuando regresen nuevamente nos enrostrarán cuanto de
deficiente tiene esta ciudad sin planificación y sin gobierno.
De acuerdo a la revisión de los presupuestos, no se trata de ausencia de
recursos financieros. Los saldos de balance y las transferencias para
proyectos específicos, indican que hay condiciones para invertir y que
el magro resultado más es de capacidades humanas, para saber actuar en
cada uno de los sistemas administrativos y para saber dirigir la región
y la provincia por mejores rumbos.
Sullana, segunda provincia en la región Piura y quizá la primera en
crecimiento económico; no es diferente a la realidad de la Región y del
Gobierno Local de Piura. Su gobierno local es totalmente anacrónico y su
alcalde ha demostrado torpeza para escoger a sus principales
funcionarios. Inexperiencia en el plano administrativo y denuncias por
corrupción, acompañan a las dificultades de entendimiento entre el
alcalde y sus regidores.
Pese a los pedidos públicos, a las cifras que demuestran la incapacidad
de sus funcionarios, el alcalde ha preferido huir de la ciudad en estos
tramos dejando a su Teniente Alcalde para que responda sin convencer qué
es lo que llegará en el 2008 como necesario cambio efectivo para esta
provincia, que se apresta a consolidar proyectos privados importantes
como el Etanol.
Conscientes que los cambios tienen que ser oportunos, que la brecha de
pobreza debe disminuir entre los peruanos y sobre todo piuranos,
consideramos que los gobiernos tienen una alta responsabilidad como
conductores de los destinos de un territorio. Qué el advenimiento del
2008 motive a funcionarios públicos electos y no, a promover mejores
condiciones de vida reales y entender, que los tiempos exigen mucho más
de lo que están ofreciendo. |