El Regional de Piura:
01 de julio del 2008
Para el comentario de esta semana, quiero remontarme a dos hitos poco
conocidos de la historia de Piura.
En 1450, los incas enviaban un ultimátum a las tribus que se asentaban
en lo que hoy es Ayabaca y Huancabamba. O se dejan dominar o los
arrasamos. Por lo menos los de Ayabaca optaron por no dejarse avasallar
y como consecuencia tenemos la desaparición total de todo vestigio que
nos cuenta la historia de esos pueblos pre incas. Lástima que en esas
épocas no había CVR sino los incas tendrían mucho que justificar y en
parte por eso somos la única región que no habla quechua aunque sí
guardamos una rica memoria de aquellas manifestaciones artísticas.
Hasta hoy como hace más de 600 ó 700 años, agricultores del Valle de San
Lorenzo siguen rindiendo culto al Apu que provee el agua cada uno de
enero. Coincidentemente, es el día en que el Señor Cautivo hace una de
sus dos mas importantes procesiones y parece coincidir con el
alineamiento perpendicular del Sol sobre el paralelo donde se ubica la
ciudad de Ayabaca.
El segundo hito se ubica alrededor de 1650, cuando esclavos africanos
traídos de Cumaná (Venezuela), hicieron una extraña fusión que combinaba
el guitarreo con la improvisación en cuartetos. Esta composición lírica
que no se estudia en ningún curso de literatura peruana, fue bautizada
como CUMANANA, y su cuna para ser mas precisos es lo que hoy conocemos
como Las Lomas. El escritor peruano mas famoso que inmortalizó esta
composición lírica fue Enrique López Abújar en "Matalaché".
Nuestros Programas de Educación que casi siempre tienen una perspectiva
mas urbana, poco o nada han hecho por rescatar la tradición,
especialmente a lo largo de la Cuenca del Chira donde estas
manifestaciones afroandinas han sobrevivido con mucho esfuerzo.
Una reciente iniciativa de Radio Cutivalú buscó llamar la atención sobre
temas de equidad de género fomentando la composición de poesías y
cumananas entre escolares de la Región; paralelamente convocaron al
resto del público a un concurso de canto de género abierto sobre la
misma temática.
Cosa interesante es que los ganadores fueron una Cumanana y un huayno
con aires de San Juanito. La Cumanana fue creación de dos estudiantes de
un Colegio Secundario de Tambogrande. Los creadores del huayno
resultaron ser músicos del distrito de Lagunas (Ayabaca).
Coincidencia o no, estamos hablando de dos comunidades ubicadas en la
Cuenca del Chira y a Tambogrande deberíamos agregarle el hecho que se
ubica a la mitad de un corredor imaginario por donde pobladores afro
descendientes fueron migrando durante los últimos 400 años hasta
terminar en Yapatera muy cerca de Chulucanas, que es el equivalente a
Cañete en Lima o a Chincha en Ica, para comparar el nivel de calidad de
vida de esta comunidad.
Es curioso que ni siquiera la misma radio haya destacado este hecho,
aunque para quienes hemos seguido el concurso sí que representa una
importante victoria de las dos corrientes mas importantes que constituye
buena parte de la identidad piurana que no se suele visibilizar. Lo que
quiero decir es que conocemos más de los Tallanes que vivieron en la
Costa, pero muy poco de estas poblaciones a las que aparte del huayno y
la cumanana y el san juanito les debemos el Tondero nuestro baile
regional mas representativo.
Para fortuna nuestra la gente de Cutivalú es muy abierta a tratar estos
temas en sus programas y una de las conclusiones a la que siempre
llegamos en estas participaciones es que no debemos dejar pasar de largo
estos aspectos de nuestra identidad regional.
Por otro lado también es un llamado de atención general para que
incorporemos este eje temático junto con los de inclusión y equidad como
los pilares fundamentales de nuestro Proyecto Educativo Regional.
Las felicitaciones a la gente de Cutivalú deben ir acompañadas de
nuestro compromiso para evitar que este triunfo afroandino quede en el
olvido. Mientras no lo hagamos invisible podría ser punto de encuentro
de otras victorias mucho mas importantes, sino que se lo pregunten a la
última Gaviota de Plata del Festival de Viña del Mar. |