El Regional de Piura:
02 de julio
del 2008
Una población mundial aproximadamente de cuatrocientos millones de
personas provenientes de países en vías de desarrollo y otros en
condición de miseria, migra en busca de supervivencia. Los países
preferidos son: Estados Unidos, Canadá, Japón, España y otros etcéteras.
Los peruanos se satisfacen, inclusive, migrando a China, Argentina…donde
los matan o los tratan como animales de inferior condición humana.
El Parlamento Europeo, el mismo que anteriormente opinó en el sentido
que el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru – MRTA no tenía inspiración
terrorista y no constituía amenaza en el Perú; ahora se siente incómodo,
por la presencia de una población de migrantes, ocasionadora de
perjuicios étnicos e históricos. En otro idioma, constituyen una casta
humana no compatible a su complejo de superioridad.
Con razón o sin ella, el Congreso Europeo que representa el sentir de
los sueños de Europa -dueños de casa-, jurisdiccional y
jurisprudentemente, tienen la autoridad y la potestad, sin dejarse
influenciar por el sentimiento advenedizo de nadie, en decidir por las
trasmutaciones en sus territorios, a despecho de la globalización.
Este Congreso Europeo ha sentenciado aplicar sanciones de 8 meses de
cárcel y luego expulsión a los ilegales que osaron invadir sus
territorios, sin autorización ni anuencia alguna. Esa población de
migrantes ingresó “ilícitamente” sin preocuparles las reglas de juego.
Esos países, sí que cuidan las taras, peligros, males endémicos, malas
costumbres e influencias extrañas. No es el caso de nuestro país, donde
no importa que ese fenómeno migratorio chileno, produzca expansionismo y
sometimiento económico.
Las autoridades de países que acusan los más elevados índices de esa
“culpa de migración”, como el Perú, vienen haciendo bulla para
protestar. Lo primero en ocurrírseles es invocar valores de humanidad y
globalización. Invocan el respeto mundial al derecho de la persona a
desarrollarse sin limitación alguna. El Perú y sus autoridades, no
conciben repatriar, a quienes renegaron. Las universidades peruanas
graduaron a muchos profesionales, que en otros países -paradójicamente-
ofician de servidumbres.
Ante tal conflicto de humanidad, incomprensión social y falta de
sensibilidad para compartir un planeta que es de todos, surge una
opinión, nada más que esto, que relaciona el impase con la realidad
legal, social, histórica. Todo en busca de ubicar adecuadamente las
torres dentro del tablero ajedrecístico.
A quienes son peruanos migrantes, ilícitos y advenedizos dentro de esas
comunidades europeas; se les atribuye que dejaron el país para ir a
servir de mozos, lava platos, jardineros, meseras y obreros de cuarta
categoría. Esa población migrante fue a vender miseria y conmiseración.
Llegaron a esa cultura ofertando que somos un país de servidumbre. La
raza peruana sigue siendo la misma de dominio y sometimiento como nos
trataron los españoles en tiempos de la colonia.
Esta misma población migratoria peruana, no tiene el mérito de otros
millones, que nos hemos quedado en el Perú, para compartir su lucha.
Esos millones de ciudadanos peruanos hemos vivido años de peripecias
pero nos mantuvimos con la moral erguida, no declinamos, no desmayamos.
Aquí en el Perú, como cuando los ricos van a la serranía en busca de sus
“mucamas”, así de Europa buscan su despensa en la raza dócil, servil,
sin autoestima de los apátridas. (*)
Sin ir demasiado lejos a una realidad que desencanta -Chile mismo- trata
a los peruanos como seres inferiores, sin derechos, sin trato humano;
los explotan y luego los matan. Esa población migrante no tiene el
mérito de haberse quedado en este Perú para compartir con la patria sus
vicisitudes. Esa población reedita una magra imagen mundial, somos los
sirvientes de gringos, esclavos de españoles, animalitos de chilenos.
Cuando se cansan de la presencia de estos “peruanos”, los acusan de
delincuentes, violadores. En las cárceles europeas se encuentran
incontables peruanos.
(*) Mientras nuestros paisanos van de obreros,
esclavas, prostitutas, etc, los chilenos vienen a mandar en nuestros
puertos. Brasil viene a manejar nuestra industria petrolera y España
regresa a llevarse nuestros minerales. |