El Regional de Piura:
03 de junio del 2008
A casi dos años de iniciado este Gobierno por fin parece que se aprobará
una norma que beneficia a una parte de los trabajadores. Es el proyecto
de ley que regula de mejor manera la llamada tercerización laboral. Ya
está aprobado por el Congreso desde el pasado 28 de mayo. Solo falta que
lo promulgue el Presidente de la República, pero ya hay ministros que
han asegurado que el proyecto no será observado.
Como se sabe, los llamados services estaban siendo utilizados para
burlar los derechos de los trabajadores. Ciertas empresas montaban sus
propios services y los contrataba como si fueran ajenos solo para tener
trabajadores sin derechos y ahorrarse sus beneficios sociales. Otras
empresas de services no cumplían sus compromisos con los trabajadores,
fingían quiebras y los dejaban impagos para luego reaparecer con una
nueva razón social.
Este tipo de abusos afectan a miles de trabajadores considerados
individualmente, pero también afectan a las organizaciones sindicales:
disminuyen el número de los que podrían ser sus afiliados y tener
derecho a la negociación colectiva. La ley mencionada impedirá que
abusos como los mencionados se sigan cometiendo.
Los grandes gremios empresariales han protestado airadamente, pero
deberían tener en cuenta que hasta el momento el gobierno ha actuado
casi solamente para ellos y ya es hora de que también cumpla con los
trabajadores. La exclusión siempre termina generando radicalismos y
estallidos laborales impredecibles.
Además la deuda del Ejecutivo y el Legislativo con los trabajadores
todavía es grande. El sistema de los contratos temporales en las
empresas exportadoras es otro asunto en el que se cometen abusos. Hay
empresas que tienen trabajadores con mas de cinco años en el llamado
régimen temporal, lo cual es obviamente un abuso. Aquí también son
afectados los trabajadores en tanto individuos e igualmente la
organización sindical pues se sabe de muchos casos en que se despide a
trabajadores temporales, o no se les renueva contrato, cuando intentan
sindicalizarse. Sobre esto también hay un proyecto ya aprobado para
poner un limite a los contratos temporales en el sector exportador en la
comisión de trabajo que se espera sea aprobado por el Pleno.
Otro asunto pendiente es el de los trabajadores de servicios no
personales. Esto ocurre especialmente en las entidades del Estado,
municipalidades y gobiernos regionales. Como se sabe son decenas de
miles de trabajadores que no gozan de ningún derecho mas allá de su
remuneración a pesar de que tienen todas las características de un
trabajador permanente. Aquí no se necesita de una ley, pues bastaría con
que el ministerio de Trabajo cumpla con su labor de inspección e imponga
el cumplimiento de la legislación ya existente. Pero ocurre que muchos
de los propios inspectores están en el sistema de los llamados SNPs. Es
decir, el propio ministerio de trabajo infringe la ley laboral.
No se puede olvidar otro gran pendiente: la ley general de empleo
público, actualmente congelado en el Congreso, pero que debería servir
para racionalizar y unificar la gran diversidad de regímenes laborales y
de remuneraciones en el Estado, fuente de grandes arbitrariedades en
perjuicio de los trabajadores.
Por todo lo mencionado, la ley que regulariza la tercerización laboral
sería apenas una de muchas deudas con los trabajadores que aún tienen
este Gobierno y este Congreso. |