El Regional de Piura:
21 de junio del 2008
(España) Cuando veo a nuestra selección en el último lugar de las
eliminatorias para asistir al mundial y prácticamente eliminada,
causando una vez mas la frustración de miles de peruanos que radicamos
dentro y fuera de nuestro querido Perú.
Del otro lado veo a la selección de España, practicando un buen fútbol y
luchando por lograr el título de la Eurocopa.
Vienen a mi mente recuerdos del partido que jugaron ambas escuadras el
31 de mayo, en Huelva. Desde que partí de Madrid para dirigirme a
Huelva, encontré algunos jóvenes peruanos vestidos con camisetas y
gorros de nuestros colores patrios que también viajaban a ver el partido
de fútbol entre ambas escuadras. Las aproximadamente 7 horas que duro el
viaje, fueron de constante bullicio y vivas para el Perú, donde más de
una vez el chofer pedía silencio a la “hinchada” peruana. Al final no le
quedo más remedio que adaptarse a la euforia de sus pasajeros peruanos.
Pero la barra peruana no solo estaba dentro del bus que viajábamos, pues
mientras íbamos por la carretera vimos algunos autos de los cuales
salían banderas peruanas. Al ver tanto fanatismo, por un rato pensé que
mi selección iba a disputar la final de un mundial.
Al llegar a Huelva me dirigí al estadio: “Nuevo Colombino”, escenario
donde se jugaría este partido. Pude encontrar muchos peruanos venidos de
diversos lugares de España, también habían llegado de Francia, Italia y
Portugal.
A pesar que se sabía que nuestra selección no pasaba por un buen momento
futbolístico ni venia con sus titulares, lo que no ocurría con España
que se encontraba en su mejor momento y contaba con toda su plana
titular. Los cientos de hinchas peruanos conformada por hombres, mujeres
y niños, seguían fiel a su selección y cuando los entrevistaban los
medios de comunicación españoles y peruanos no dudaban en decir que
ganaría Perú.
Cuando las graderías se empezaron a llenar, parecía que estábamos de
locales, pues los peruanos hacían sentir más su presencia que los mismos
españoles.
Fue un encuentro muy emotivo donde como todos sabemos España nos gano en
tiempo suplementario. Fue un dos a uno, que aunque perdimos, nos dejo la
alegría de haber gritado un gol y pensar que podríamos mejorar. Luego el
tiempo nos demostró que todo había sido un espejismo.
Ahora pienso en todos esos peruanos que se trasladaron a Huelva, nos
dejaron no solo un ejemplo de apoyo al equipo de la tierra que los vio
nacer, sino que su comportamiento fue digno de elogiar. En todo momento
mostraron respeto y buen comportamiento, a pesar que antes del partido
muchos de ellos bebieron cervezas y se encontraron con la barra de
España en ningún momento generaron problemas. Al contrario era
anecdótico ver como españoles y peruanos se tomaban fotos, se jugaban
bromas y se invitaban cervezas. Para redondear este buen momento, no
falto un peruano con su hermosa novia española, luciendo cada uno los
colores de su selección.
La barra peruana supo estar a la altura de las circunstancias, aun
después de la derrota sufrida, no hicieron ningún tipo de disturbios.
Cuando converse con Luis Segura, un peruano que había venido desde París
a ver el partido, me contó la travesía que había realizado ya que Huelva
se encuentra a solo casi hora y media de Portugal, es decir al otro
extremo.
Había peruanos de Trujillo, Chiclayo, Huanuco, Piura, Huancayo, Lima,
Arequipa, Callao, Tacna, Ica, Iquitos, Tarapoto, Moquegua, Amazonas,
Cerro de Pasco, Madre de Dios, Piura y otros departamentos del Perú.
Los peruanos no solo han encontrado en el extranjero nuevos horizontes
para su realización como personas, sino que ahora dan ejemplo a todas
las barras de fútbol, para demostrar que un espectáculo deportivo no es
para causar destrozos ni cegar la vida de nadie. Comprenden que un
partido de fútbol, es un espectáculo para gozar y unir lazos de
hermandad. |