El Regional de Piura:
23 de junio del 2008
(PIURA) El último viernes 20 tuve la oportunidad de participar en las
celebraciones del 8º Aniversario del Colegio Técnico María Teresa de
Jesús Gerhardinger que se ubica en el caserío de Tejedores Bajo -
Tambogrande. Me dio gusto ver que esta obra administrada por Fé y
Alegría del Perú crecía más y más, pero cierta actitud del alumnado me
dejó pensando.
Junto con un profesor del Colegio debía facilitar la discusión acerca de
una película peruana que acabábamos de ver. Para mas señas la película
es Gregorio que como saben narra la historia de un niño andino que
enfrenta el choque cultural de la pobreza y el abandono en la ciudad de
Lima.
Una de las preguntas de la discusión giraba en torno a si valía la pena
migrar a una gran ciudad aunque se viviera con la peor calidad de vida.
Un alumno me dijo que sí valía la pena porque eso lo motivaría a
revertir su situación y progresar. Entonces le repregunté, y si se van
ustedes quien se va a encargar del campo. Nadie me respondió.
A pesar de los esfuerzos del colegio técnico por ofrecer alternativas de
desarrollo laboral en la zona rural, todavía muchos habitantes no lo
están contemplando como un espacio de realización. Y estar en el campo
no implica necesariamente labrar la tierra o cuidar animales.
El profesor Sergio Raimundo quién además es Alcalde de la zona me decía
que hace mucha falta cubrir otros espacios como la salud, el
saneamiento, incluso la planificación urbana de su pueblo. La salida
fácil es siempre conseguirse alguien de afuera para que cubra esos
espacios; pero no sería mucho mas competente que lo hiciera alguien de
la zona y que pudiera replicar su experiencia en ambientes similares?.
El Alcalde tiene esa visión, pero siendo realistas hace falta apuntalar
el aspecto educativo para poder llegar a ese nivel.
Otros docentes de la Red que administra Fe y Alegría y del mismo
colegio, creen que también hace falta que la educación propicie espacios
de descubrimiento comunal que lleven a iniciar acciones que mejoren la
calidad de vida de sus propios habitantes, sin embargo también creen que
nuestro esquema educativo no favorece la formación de tales actitudes
porque en buena parte ni siquiera sus colegas se encuentran convencidos
de que ese sea el camino.
Yo no creo que la gente debe estar condenada a estancarse en un solo
lugar de por vida, pero también considero que un primer campo de
experimentación y de logro profesional debería ser la propia comunidad.
Esto supondrá revertir esquemas pero también representará un esfuerzo
para que las autoridades tomen conciencia que nuestra educación debe
dejar de tener un enfoque citadino algo alienante, y debería considerar
la integralidad de los espacios para detectar necesidades y desde ahí
plantear estrategias educativas que permitan satisfacerlas por completo.
Si el estudiantado de ese colegio cree mayoritariamente que en la ciudad
se pueden realizar, entonces habría que guiarlos adecuadamente para que
cumplan su objetivo, pero también se debería ofrecer como alternativa
los retos de su propia comunidad.
lo ideal sería, que la calidad de vida de todos los habitantes de Piura,
sea decorosa ya sea en el campo o en la ciudad. Sino apuntamos a eso,
simplemente estamos dejando pasar el tiempo y haciendo demagogia, y
nuestra experiencia como peruanos nos demuestra que ese modelo no
funciona. Manos a la obra. |