El Regional de Piura:
29 de junio del 2008
Si el resarcimiento de los pueblos no sucede por derecho histórico,
generacional o racional, inconmensurablemente debe demandarse por
dominio de legitimidad.
Existen muchos pueblos aquí y en todas partes que acusan pobreza,
retrasos sociales por efectos de gravedad. Estos pueblos están
sentenciados a vivir extensas veladas de abandono y miseria, antes que
el cambio y la superación lleguen para ellos.
Otra clasificación, lo representan pueblos -como Talara- que exhibiendo
una gama de recursos y excelentes potencialidades, están viviendo con
retrasos inauditos. Todo esto, por efecto de incongruentes procesos y
aplicaciones de políticas contrastables con la realidad.
El Perú conoce de la presencia y bondades históricas de la provincia
petrolera de Talara. En un tiempo no menor a un siglo otorgó a la Nación
y al desarrollo del país, su invalorable riqueza. Sin embargo, mientras
su aporte llevaba una velocidad en proporción geométrica, su
resarcimiento, por parte del Estado, ha transitado en términos de
proporción aritmética.
Trágicamente, esta provincia no acusó la presencia de hijos, que
dedicados a escribir su historia, hubieran demandado la proporcionalidad
por sus aportes. Las estadísticas se encargan en demostrar que esta
provincia petrolera, acredita las cifras de PBI más altas del país; amén
de ello, por su estratégica geopolítica, beneficia con un encomiable
certificado de mínimo riesgo país.
A escasas horas, el Presidente García Pérez, en un deslinde con las
autoridades de la Región Puno, informó que ha suscrito apoyo a dicha
región en los siguientes logros: Zona Franca, Universidad para Juliaca,
Disposición y aceleración al proceso de regionalización, Paso de la
transoceánica por Puno.
Tanto…para una región representada por un gobierno separatista, rebelde
y conflictiva, pero que estructuralmente no tiene el gran aporte que
concede el petróleo de Talara.
Moquegua se vio obligada a tomar medidas de fuerza para que el Estado le
reconozca sus verdaderos derechos en materia de una legítima
distribución del canon minero. Quiere decir que en este país los pueblos
deben ser rebeldes, acudir en asonadas y violar el principio de
autoridad, para la devolución y reconocimiento de sus valores.
La provincia de Talara también acusa una agenda de históricas demandas.
Demandas irresolutas que no han sido atendidas y que son causantes de su
truncamiento social. A decir sólo algunas: El Ejecutivo no desea atender
el tema de las sobre ganancias petroleras, la revisión de contratos
lesivos a favor de las transnacionales, postergación a su derecho de
Universidad propia, autónoma y sin dependencia ni tutelaje a centralismo
alguno, Talara sólo recibe el 20% del canon petrolero, se precisa la ley
que conceda la condición de Zona Franca, desarrollo de la petroquímica,
devolución a Petróleos del Perú su actividad de explotación de recursos,
recuperando equidad frente al incremento del precio internacional del
crudo, Bienes Nacionales que con intromisión absurda, autoriza y genera
la venta de áreas de playa en todo el litoral, sin importarle el respeto
que se merece la Ley de Descentralización.
Talara percibe una limosna en compensación por Canon Pesquero. Su pueblo
no ha sido resarcido por el retiro del servicio de gas, que
legítimamente conquistó por el hecho de ser pueblo petrolero. La Bahía
del Puerto de Talara está ocupada precaria e intrascendentemente.
Panorama y realidad social de grave postergación, que al despertarse,
podría resumirse con un “Levántate Lárazo, levántate Talara”. |