El Regional de Piura:
27 de mayo del 2008
Es muy sintomático el romance entre el presidente García Pérez y su
homólogo el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula. Fue el único
mandatario que abandonó Lima un día después de la Cumbre de América
Latina, el Caribe y la Unión Europea. Es el mismo Brasil que invita al
Presidente García, para celebrarle el “cumpleaños” en la tierra de Pelé.
El cariñito no es casual, ni viene de ahora. Recordemos que a pocas
horas de asumir el mandato el actual presidente peruano, fue Lula Da
Silva, el primero en visitar Palacio de Gobierno; allí, -al parecer- se
cocinó la comparsa del tema petrolero. Tema que en el término electoral,
se le ofreció “solución muy urgente”.
El talareño Humberto Campodónico, gran analista económico en términos de
minerales y petróleo, con una pluma y criterio muy peruanista, desde
hace buen tiempo nos viene advirtiendo las desventajas y perjuicios en
la adjudicación de estas riquezas bajo la frase Privatización Lesiva.
En su leída columna del Diario “La República”, advierte la secuencia de
las siguientes estadísticas: La onza de oro en el año 2006 se cotizaba
en el mercado internacional a US $ 267.oo. A la fecha el costo de
producción, incluyendo mercado, regalías, renta y utilidades es del
orden de US $ 918.oo la onza. Y el precio actual en el mercado es de US
$ 1500.oo la onza. Quiere decir que la sobre ganancia que favorecen a
las mineras, es del orden de US $ 582.oo por cada onza producida.
Ahora que en el sector de los hidrocarburos -esto no sólo lo denuncia el
analista económico Humberto Campodónico- sino que lo sabe cualquier
ciudadano talareño por su familiaridad con el tema; que las cifras,
responden a la siguiente realidad: El costo de producción de un barril
de crudo oscila en US $ 10.oo y con el pago de regalías, gastos no
previstos y utilidades, no llega a US $ 20.oo por un barril de petróleo.
Hoy en día -al mes de mayo 2008- el precio de venta, en el mercado
internacional, alcanza el sorprendente precio de US $ 127.oo por un
barril.
Esto se puede interpretar como que aritméticamente, las transnacionales
petroleras se favorecen con una sobre ganancia de US $ 107.oo por la
venta de un barril de crudo. El propio Humberto Campodónico y otros
entendidos advierten un techo, en el precio de venta de US $ 200.oo el
barril. En este sentido, es bueno tener en cuenta que la producción
promedio diaria en el sector petrolero, dentro de la jurisdicción de la
provincia de Talara, es de 30 mil barriles por día.
En estas mismas circunstancias, cuando la empresa mayormente favorecida
es Petrobras, empresa del Estado Brasileño actualmente gobernado por
Lula; el Ejecutivo peruano acaba de anunciar la suscripción de 12
convenios más, relacionados a los sectores de industria, tecnología y
petróleo, nuevamente con el Estado de Brasil.
El jefe del Estado peruano, frente a las observaciones de pensadores
peruanistas, que demandan corregir el efecto de las sobre ganancias,
lesivas al interés nacional; responde que ello es inadmisible por
acatamiento a pies juntillas de una absurda estabilidad tributaria y
porque una medida de esta naturaleza, desalentaría el proceso de
inversiones. Realmente es demasiado lo que ganan, para que se les ocurra
abandonar el negocio.
Esas respuestas no son más que un mero cuento. Todos los peruanos
sabemos que los “Contratos Petroleros” suscritos por la dictadura
fujimorista, son entreguistas y lesivos al Perú. Maliciosamente, no
tuvieron previsión a favor del Estado.
Las cifras siendo evidentes, emplazan para proteger con sentido de
urgencia nuestras riquezas. El presidente García Pérez no debe dejarse
engolosinar por Brasil y su presidente Lula Da Silva. El Congreso de la
República del Perú, debería promulgar con urgencia una ley que
establezca el impostergable Impuesto a las sobre ganancias petroleras y
mineras. |