El Regional de Piura:
02 de julio del 2009
La ministra de Comercio Exterior (Mincetur) se ha revelado como
narradora de cuentos… de miedo. Meses atrás dijo, en tono trágico, que
el TLC se “caería” si se derogaban los decretos. Como ello no ha
ocurrido ahora insiste con la fantasía que el TLC está en suspenso, lo
cual no es cierto. Quien sí ha “caído” en credibilidad ha sido la propia
ministra, pues tales comentarios sin fundamento han lesionado la
solvencia y seriedad de su alto cargo. Lo malo es que el presidente AGP
le creyó a pie juntillas, se quedó con la testa asustada y condenó
duramente al pueblo Amazónico.
El Embajador Ron Kirk, Representante Comercial de EE UU (US Trade
Representative), no ha reclamado ante el gobierno peruano ni tampoco ha
notificado al congreso Norteamericano sobre infracción al TLC. Ninguna
autoridad de ese país ha sugerido que el TLC peligra. Por transgredir el
Convenio 169 de la OIT (ratificado por Perú en 1993), los decretos
originales recibieron crítica generalizada y el gobierno peruano tuvo
que retroceder, derogando algunos de ellos. No vale mucho que se emitan
leyes, lo importante es que posean legitimidad para que el Estado las
haga cumplir.
Increíble, nuestro avispado presidente olvidó cruzar información.
Sugiero cumpla lo que ofreció en campaña: leer hasta la última línea el
TLC, incluyendo el Protocolo de Enmienda. Por su parte, el Mincetur
anuncia tener listos los decretos de reemplazo, cuando lo deseable es
que la negociación con los pueblos amazónicos comience de cero.
El mejor modo de impulsar el TLC consiste en expandir los beneficios a
la población. Entonces, resulta perentoria la ejecución de la Agenda
Interna para compensar a “perdedores” y fortalecer a las Mipymes.
Colombia aún no tiene TLC con EE UU pero desde el 2004 ha implementado
su Agenda Interna en pos de elevar la competitividad en 28 departamentos
y dos macro-regiones. Aquí, el Consejo Nacional de Competitividad no
suena ni truena. Y el Ministerio de Producción avanza como “zombie” en
apoyar el despegue de las Mipymes.
Perú sigue negociando en pos de abrir nuevos mercados, movilizando
técnicos y recursos valiosos. Trataremos de satisfacer, en algo, la
demanda de 300 millones de personas (TLC con EE UU) y de otros 1,200
millones (TLC con China). Se han tenido que modificar y crear leyes
internas para adecuarnos a las obligaciones contraídas. He aquí una
pregunta. Por qué el ejecutivo sí puede negociar, ceder, hacer
concesiones y firmar compromisos para atender mercados y culturas
extranjeros pero, sin embargo, no dialoga igual para solucionar los
reclamos de nuestra gente?. Hay que ampliar el enfoque y las siglas de
los TLCs, a fin de convertirlos en TLCIS, con IS de Inclusión Social.
El saldo doloroso del desenlace exhibe, sin duda, ribetes de honor. Con
la gesta de su gente, la heroica ciudad de Bagua se ha ganado el derecho
de ser llamada “Ciudad Justiciera” y los caídos, tanto policías y
civiles, debieran ser declarados “Héroes Cívicos”. |