² PRINCIPAL ² Aral Editores ² Leyes Perú ² Documental Piura ² Hosting y dominios ² Contáctenos
Director: Lic. Andrés Vera Córdova

 

QUIENES SOMOS

Editorial

Locales

Regionales

Nacionales

Reportajes

Opinión

Entrevistas

Culturales

Elecciones 2006

Deportivas

Presidentes de región

Alcaldes de Piura

Reynaldo Moya

Ministros de Estado

HOSTING, DOMINIOS

Documentos

Archivo de noticias

ARTÍCULOS | OPINIONES | COMENTARIOS
 

 

Fariseo a la vista

Jans Erik Cavero Cárdenas
cavero.je1@pucp.edu.pe

 

El Regional de Piura: 02 de julio del 2009

Lima. Para conmemorar los 4oo años de fundación de la iglesia católica en Ayacucho arriba a la ciudad un gran fariseo: Juan Luís Cipriani. Con gran júbilo, conservadores, clero, algunos feligreses, y cómo no el presidente regional Ernesto Molina (fujimorista confeso), y acaso Germán Martinelli, fujimorista reciclado, preparan la llegada del cardenal, otrora servidor del régimen dictatorial de Alberto Fujimori y hoy monaguillo del APRA.

Sería una infausta contradicción que una región como Ayacucho, víctima de violencia y vulneraciones sistemáticas a los derechos humanos, rinda homenaje a un cura para quien los derechos humanos son una cojudez. Sería una paradoja que una región devastada por la pobreza y la exclusión reciba con laureles a quien defendió la corrupta gestión fujimorista, cuya política económica elevó las cifras de pobreza y pobreza extrema.

El “Opus Dei”, es necesario acotarlo, constituye la expresión talibana de la religión católica. Se trata de una institución fundamentalista, ultra conservadora, medieval, sectaria y cómplice de gobiernos funestos. José María Escrivá de Balaguer, fundador de esta secta en 1928, y hoy santo canonizado por Juan Pablo II, fue gran amigo del régimen fascista en España. Por tal razón, el gobierno represor de Franco le otorgó el título de Marquéz de Peralta.

Escrivá fue a Franco como Cipriani fue a Fujimori. Y hoy en plena campaña electoral, la presencia del cardenal en Ayacucho es más proselitista que ceremonial. El Opus Dei anhela el poder político tanto como el control de la iglesia católica. No es casual que en forma reiterada se inmiscuya en asuntos políticos a través de homilías solapadas, algo inviable en México, donde la separación iglesia – política es muy marcada.

¿A qué viene Cipriani a Ayacucho? Probablemente a reencontrarse con incautos siervos a quienes convencerá, una y otra vez, sobre la importancia de la iglesia para el desarrollo de una sociedad. ¿Es cierto eso? Me temo que no. La iglesia desde Pedro, como primer papa, ha sido prostituida constantemente. La religión no sólo ha sido la causante de guerras y muertes, sino que se sustancia en dogmas que no se condicen con el mundo de hoy.

La discriminación de la mujer como cabeza de la iglesia, el celibato, la existencia de oligarquías en su seno, la doble moral, desnudan las tinieblas en que habita el clero. Por tal razón, curas pedófilos, sacerdotes corruptos, obispos mafiosos, hijos no reconocidos, inundan los altares eclesiásticos. Qué diferente sería que Cipriani venga a fiscalizar a sus subordinados, que exija una rendición de cuentas de la labor pastoral, y sobre todo que evalúe la gestión sacerdotal respecto a la administración de los bienes de la iglesia.

Que investigue el caso de la parroquia Magdalena. Que pregunte a Dios y al responsable ¿dónde están los 26 m2 de terreno desaparecido por arte de magia?; que interpele al inefable monseñor Gabino Miranda sobre su papel para resguardar los bienes del clero; y por último, si quiere hacerle tremendo favor al barrio, que retire al cura que administra el templo Magdalena, Percy Quispe, antes que el rechazo de la vecindad se torne inmanejable.

Que la presencia de Cipriani sirva para poner freno a las ambiciones del clero en Ayacucho, aún cuando eso suponga pedirle peras al olmo. Que sea eficaz como cuando sesionaba con Fujimori para hacerle propaganda al régimen. Que sea eficiente tal cual se desempeñó al frente de la embajada de Japón, tomada por Cerpa y compañía; que sea firme como su aborrecimiento a los derechos humanos; y que también sea plena como las influencias que en su momento tuvo en FONCODES y otros programas sociales.

Para un ayacuchano como yo, Cipriani es un no grato en la ciudad, con quien sólo compartiré el infierno de Dante. No pretendo que los demás adopten una actitud similar, pero sí que hagan un mea culpa sincero sobre este personaje.

 

 
 

Mapa de Región Piura| Fotografías | Autoridades| Literatura| Elecciones 2002| Hoteles Piura| Aralhosting

Leyes Perú| Pintores| Webs Regionales|

 

® DERECHOS RESERVADOS

ARAL EDITORES EIRL

prensa@elregionalpiura.com.pe

rvera@elregionalpiura.com.pe  

EL REGIONAL DE PIURA

Quienes Somos | Aral Editores| Documental Piura | Publicidad |

Ventas de hosting y dominios | Fotografías | Contáctenos

Correspondencia:

Sullana: Calle Juan José Farfán Nº 326- Sullana|Piura|Perú

Teléfono: (51) 073 502642