Defiende tratado
David Lemor:
Negociaciones para firma del TLC protegen intereses peruanos
Septiembre,25,2005.-
El ministro de la Producción, David Lemor, aseguró ayer que las
negociaciones con Estados Unidos para firmar un Tratado de Libre
Comercio (TLC) se han realizado y se realizan siempre pensando en los
intereses de los peruanos.
Aseguró que la importación de ropa usada no está incluida en las
negociaciones porque está prohibida por ley en el Perú y que Estados
Unidos no pretende incluir en el tratado lo que está expresamente
prohibido en los países.
La
importación de llantas usadas también está prohibida en el país,
recordó, y que la discusión está en las partes, piezas y maquinaria
usada porque los bienes de capital usados tienen un tratamiento
completamente diferente.
Aclaró que la papa tampoco es un producto sensible a las negociaciones
porque Estados Unidos no la exportará al Perú sino viceversa.
"De lo que se trata en ese tema es de lograr con tecnología una papa
uniforme y que consigamos una infraestructura que nos permita
almacenarla y exportarla en condiciones de conservación", explicó.
Adelantó que trabajan con los productores de papa y el Ministerio de
Agricultura para tratar de traer tecnología que permita conseguir esa
estandarización.
En otro
momento, refirió que donde la negociación se ha hecho dura es en la mesa
relacionada con los textiles y confecciones, donde esperan que en los
próximos días haya avances, igual que en la mesa relacionada con el
ámbito industrial no agrario.
Lemor cuestionó la actitud de quienes protestan contra el TLC por una
posición electorera y dijo que "si no se firma el TLC serán los
responsables de que haya más desempleados en el país".
Destacó que actualmente existe un millón 100 mil puestos de trabajo
formales generados a partir de la exportación, como sucede en Ica y
Piura, y que esta cifra puede multiplicarse con el TLC.
Además cuestionó igualmente que las encuestas reflejen que un 53 por
ciento de ciudadanos que piensan no se está negociando bien el tratado y
señaló que por ello es necesario informar sobre sus beneficios y riesgos
y cómo estos últimos van a ser mitigados.
Para octubre, último mes de negociaciones, adelantó el ministro, se
prevé que se reúnan primero los jefes de las mesas que queden pendientes
y luego las mesas íntegras para intentar una solución final a diversos
temas.
Después de esta etapa,
se inician 90 días de consulta en cada país para ver si los textos y
anexos acordados no tienen puntos de vista contrarios, precisó.