Piura,03/11/2005
Reflexiones en el aniversario Sullana
La provincia de Sullana,
siempre se ha destacado en el ámbito regional y nacional. Abonan en su
importancia, el ser la décima provincia en población, la variedad de su
producción agrícola y la ubicación estratégica en el norte peruano.
Es despensa alimenticia de
varias poblaciones piuranas y peruanas; aporta agua de riego a Piura,
Sechura, Paita y la misma Sullana gracias al caudal permanente y
regulado del río Chira; y su dinamismo económico brinda oportunidades de
desarrollo para propios e inmigrantes.
Pronto también sus aguas
serán vida para las población de Piura tanto como lo es para los pueblos
de Paita y Talara.
Tres recursos fundamentales
nos distinguen de nuestros pares en la región Piura. Agua permanente y
regulada, tierras ampliamente productivas y un clima adecuado.
Sin embargo, la naturaleza
tanto como ha sido benigna con recursos, también cada cierto tiempo ha
infligido con dureza destrucción. El fenómeno el Niño de 1983 fue
doloroso por los efectos destructivos que tuvo y se ratificó en sus
impactos en el año 1998.
El llanto de los cientos de
familias que perdieron en un invierno lo que ganaron en toda una vida,
no ha sido lección aprehendida y se siguen repitiendo los mismos
errores. Unos por falta de planificación y otros por un aspecto cultural
que no se ha logrado superar.
Al celebrar este 04 de
noviembre el aniversario provincial, debemos mirar el territorio, no
solo como el lugar donde se engendran nuestros recursos, se encuentran
nuestros ancestros y descendencia y sus influencias culturales; sino
también, como el reto que nos presenta para gestionar adecuadamente sus
potencialidades.
El entorno global nos
condiciona. Nos abre cientos de oportunidades y poseemos en potencia
muchas ventajas que bien aprovechadas serían generadoras de riqueza y de
desarrollo. Para encaminarnos por esa vía se requiere desarrollar
capacidades. En las autoridades para que no sean montubios ignaros sin
decisión ni visión y en la población misma para que entiendan que son
los hombres los que hacen desarrollo para los hombres.
No es con palabras bonitas y
panegíricos de Sullana como transformaremos las potencialidades en
riquezas. Es con estudio, objetivos, trabajo, esfuerzo, valores y mucha
moral, como construiremos las condiciones dignas de toda persona humana.
El futuro nos compromete para
generar desarrollo económico, pero también humano. Existen cientos de
sullaneros que deambulan sin capacidades y marginados, esperando que la
fortuna los bendiga para encontrar un empleo. La falta de empleo, genera
pobreza económica, pero lo que es más deleznable y triste, también
pobreza moral.
En esos cordones de miseria
que son los asentamientos humanos, observamos que la delincuencia,
prostitución y drogadicción crece y que el Sullana oficial, como el Perú
oficial no puede evitar. En apariencia cuando reflexionamos sobre estos
asuntos creemos que estamos perdidos. Pero no es así.
El desarrollo humano, que es
el fin de toda política, tiene una responsabilidad en el Estado. Eso es
verdad. Pero también es verdad que gran parte se encuentra en el hombre
mismo. El Estado para que provea los instrumentales requeridos para
imbricarnos en el contexto socio económico; y el hombre, para que con
humanismo entienda que gran parte de su futuro se encuentra en su propio
yo.
Lamentablemente debemos
llamar la atención de la incapacidad de gestión actual. Alcalde y
regidores, entendieron poco de sus compromisos y se dedicaron en estos
últimos años a dejarse ganar por los coliformes fecales del río Chira y
el lirio acuático; por la delincuencia e inseguridad ciudadana; por el
crecimiento urbano sin planificación; por obras afeadas por el mal gusto
arquitectónico.
Pero si bien es cierto
podemos dirigir el dedo censurador contra Isaías Vásquez Morán por su
ineptitud y dudosa moral; creemos que también los sullaneros somos
culpables, al no haber respondido con decisión y oportunidad a los
problemas que nos aquejan.
Sullana tiene mucho si
miramos las potencialidades naturales y estratégicas actuales; pero
también retos que asumir. Creemos que se ha perdido tiempo importante y
que falta un liderazgo fuerte que asuma las tareas pendientes y
necesarias. Pero, como todo acto humano, siempre existirá una
oportunidad. Hagamos votos por encontrar esa luz en este aniversario,
El Director