Otra vez el
Canon Petrolero
ALCALDES DE PIURA RECLAMAN LO QUE
NO LES CORRESPONDE
El
Canon Petrolero, es una fuente de financiamiento de Gobiernos Locales,
Regionales y Universidades de la región Piura y de Tumbes. Su dación por
parte del Gobierno Nacional fue una lucha de los piuranos, tras la triste
desolación en que quedó Piura, después del Fenómeno el Niño de 1983. En su
creación, se encuentra la acción de dos personajes talvez obviados:
Francisco Hilbeck y monseñor Oscar Cantuarias Pastor y miles de piuranos que
dejaron su indiferencia de lado.
Piura, según los criterios de distribución establecidos por la Ley de
creación del Canon desde 1983 comenzó a recibir montos superiores a los que
correspondían a Talara; incluso hasta ahora, parte de los recursos que
reciben en el Gobierno Regional permitió otorgar remuneraciones
diferenciales a los trabajadores de este ente estatal en desmedro de una
inversión pública eficiente.
En el
año 2004, las cosas son diferentes a 1983, ha cambiado la concepción de
distribución del Canon Petrolero y el objetivo en la distribución busca
compensar al propietario del recurso natural con una mayor percepción, sin
obviar el criterio de complementariedad financiera que obliga transferir
esos beneficios a las otras provincias, e instituciones de la región que
tienen que ver con el desarrollo.
Talara, con justa razón, discrepó en su momento de la forma como se
distribuye el Canon Petrolero y logró que el Congreso precise la forma de
distribución del Canon. Lo resuelto no es aceptado por los alcaldes de Piura
y de Paita, y en aras de defender lo que antes percibían han programado
incluso marchas hacia Lima, exigiendo que se les otorgue más renta de la que
se ha previsto.
Creemos, que la alternancia de palabras, los reclamos airados, las
discrepancias justas, entre autoridades de la región, deben partir del
supuesto de reconocer el derecho a quien le corresponde. No se puede por un
afán netamente financiero, pretender tener mayores beneficios que Talara,
por ahora el mayor productor de petróleo de la región. La distribución
dispuesta por Ley es justa y democrática.
Sin
embargo, en este medio, hemos sido claros al precisar, que una cosa es el
derecho de percibir mayores recursos y otra la responsabilidad de
invertirlos bien. Bastaría mirar los balances de ayer y de hoy, de la región
Piura, de los municipios de Talara, de Paita, Sullana y todos aquellos que
han percibido el Canon; las evidencias son pobres en resultados y justamente
esas ineficiencias son las que contribuyen a deteriorar la
institucionalidad.
Busquemos los consensos en nuestra región. Cada provincia tiene sus propias
potencialidades, unas más que otras, pero en conjunto constituyen la
identidad que es preciso fortalecer si queremos participar de un proceso de
desarrollo acorde con las expectativas de región; de lo contrario,
seguiremos transitando por ese mundo pequeño y sin ambiciones que muchos
alcaldes, consejeros, regidores o Presidente Regional, impone en sus actos. (Piura,
19 de agosto del 2004)
El Director