Las esperanzas de un Año Nuevo
NUEVOS RETOS, NUEVAS MISIONES, TANTAS RESPONSABILIDADES.
Diciembre,31.- Hemos llegado al final del año
2003. Siempre la fecha es propicia para reflexionar, para analizar nuestras
actitudes durante el año que fenece. Este medio de comunicación, trató en su
primer año, de fortalecer su vínculo con los problemas sociales de la
región. La descentralización, anhelo de tantos, tiene 365 días, los cuales a
la luz de las expectativas no muestran cambios importantes.
Vale detenerse en este punto, para expresar
que la falta de liderazgo de nuestras sociedades, es un mal generalizado. Lo
palpamos a diario con los asuntos del Gobierno Central. La forma como se
defenestró a Beatriz Merino, refleja las bajezas de la política peruana.
Esta misma actitud de mediocridad y brillantez, también la vemos en nuestra
región.
No hay liderazgo regional. El Presidente
Regional César Trelles Lara, perteneciente al Partido Aprista Peruano, es el
producto de la efusividad electoral, sin embargo no reúne las condiciones de
buen gobernante, que es lo buscamos para plantear nuestros objetivos de
desarrollo y hacerlos realidad. Las cosas que en apariencia son éxitos, es
el resultado de la dinámica social, más no el producto de la planeación.
Creemos este proceso puede mejorar, además es
necesario, para no seguir hablando del macrocéfalo país; pero este cambio,
estamos seguros de ello, no partirán de los actuales gobernantes. Se
encuentra en la latencia de esa masa de ciudadanos que esperan vivir en una
región que les garantice a ellos y las pobladores siguientes, condiciones
adecuadas de vida.
En el caso de Sullana, la cosa es muy
similar. Un alcalde, Isaías Vásquez Morán, que no tuvo quizá la dirección
adecuada para entender que los problemas son mucho más complejos que los que
se cree. Que existen parámetros de eficiencia, eficacia y economía, que
evaluados correctamente nos indican si hemos actuado acorde con las
urgencias y responsabilidades.
Sin embargo, no somos pesimistas y creemos
que todo depende de la gente para concordar acciones diferentes y mejores
para el futuro. Poco a poco hemos entendido que el cambio de actitud, hacia
una más positiva nos llevará a mejores realizaciones. Y ello se encuentra al
margen de la actitud de sus autoridades.
Nuestro anhelo para el 2004, es que haya
prosperidad económica y espiritual. Son los hombres de valores los que
transformarán su realidad social. Piuranos en general y entre ellos los de
sus provincias, tiene razones potenciales para creer que el mañana puede ser
mejor. Venturoso año 2004, deseamos a todos nuestros seguidores.
(01/01/2004)
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