LOS JUEGOS DE FUJIMORI Y LA COMPARSA
DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Alberto Fujimori, fue
un tiempo peruano y también japonés, pero el pueblo no lo conocía. Ahora,
para nadie es un secreto su doble nacionalidad e incluso para todos es
evidente que fugó del país, después de descubrirse los latrocinios de su
gobierno.
Fujimori, ya nadie lo
duda fue dictador. Quebrantó la Constitución Política de 1979, disolvió el
Congreso de la República, se entrometió en el Poder Judicial y en todas las
instancias del gobierno. Fujimori después del 05 de abril, gobernó de facto,
pero con un amplio respaldo popular.
Fujimori, después de su fuga, fue inhabilitado por el
Congreso de la República y por lo tanto, no podrá ejercer cargo público
alguno durante 10 años. La resolución es totalmente válida y los cargos
debidamente justificados.
Fujimori, viene siendo
procesado por diversos delitos que el Congreso de la República autorizó y
formulada la denuncia, en la mayoría de ellos tiene mandato de detención.
Por tales razones,
Fujimori, no tiene ninguna posibilidad e intención también, de regresar al
Perú, la realidad lo comprime, el Poder Judicial lo espera, pero para
detenerlo y procesarlo por los delitos por los cuales se encuentra
denunciado.
Esa
es la realidad, Fujimori jamás llegará por su buena voluntad a Perú, si lo
hace será por la fuerza y si el Gobierno Japonés lo permite. Sin embargo,
llama poderosamente la atención, la forma como los medios de comunicación
propalan reuniones y declaraciones que versan sobre Fujimori, simulando
estar ajenos a la condición legal del ex mandatario.
La cobertura que se da
a quienes son aves de comparsa de la estrategia de Fujimori, es muy superior
a la información que existe sobre la situación legal del ex primer
mandatario.
¿Existen posibilidades
de un retorno exitoso, conforme lo aseguran con optimismo sus seguidores?.
Fujimori, infringió la Constitución, quebró al país, y lo puso en la triste
imagen de nación sin valores, proclive a la corrupción. Su situación legal
lo compromete y las órdenes de detención que pesan en su contra, son su
ahorcamiento. Por lo tanto, resulta censurable que los medios de
comunicación den la importancia que no tiene a grupos que viven del pasado y
aún más, engañados por "su presidente", cuando en el fondo resulta casi un
sueño que este sujeto regrese de su mundo dorado. .