Pagando por
una hecho que no se pensó
LOS NEGOCIOS FÁCILES, NUNCA SON LA
MEJOR ELECCIÓN
Cientos
de afectados en Sullana y otras partes del país, reclaman se les devuelva su
inversión. Piden que el representante de la empresa Labomax, cumpla con los
contratos verbales, que les aseguraba una rentabilidad del 100% en quince
semanas y muchos de ellos han visto pasar las mismas y sus rentas ahora
muestran una diferencia igual a la que pretendieron multiplicar.
Se
trata del negocio conocido como de los honguitos. Como medio recibimos las
primeras denuncias que se dieron en Sullana y las dimos a conocer; y
después, otros informaron sobre el caso. Fuimos censurados e incluso
amenazados por poner en conocimiento público el sentir de mucha gente, que
comenzó a dudar del retorno de su "inversión.
Pero,
el caso no es nuevo, ni como cuento, ni como realidad. Los sullaneros
vivieron pérdidas considerables con las Cooperativas que proliferaron al
final del Gobierno Aprista y que cayeron quebradas al inicio del Gobierno de
Fujimori. El sustento para caer en estos desenlaces es simple, basta creer
en las fantasías de la ganancia fácil y convencer que lo irreal es verdad.
Unos cuantos soles a los primeros y una tremenda estafa a los últimos. Es el
caso de Clae, y tantos otros que se han dado a través de la historia.
En
los "honguitos" existen hechos dignos de lamento. Personas que hipotecaron
sus viviendas para conseguir el dinero que les permita invertir para ganar
en el tiempo más corto y con el menor esfuerzo posible. Para ellos, solo
soportar el olor de unos honguitos, todo a cuenta de una ganancia esperada.
Mirando la lista, vemos que en el caso de Sullana, existen nombres que
fueron timados también en su tiempo por la Cooperativa San Martín. Cómo
explicar que 14 años después nuevamente caen en las redes del sutil engaño?.
Los
"inversores" no es gente pobre, aquella que se desenvuelve en la pobreza y
extrema pobreza. Ellos no tuvieron forma de conseguir los 500 dólares
mínimos que se requería; los tentados y convencidos, fueron militares,
policías, profesores, empresarios, profesionales; quienes creyeron haber
encontrado el negocio de su vida.
En
todo este laberinto, de desesperaciones y desengaños, vemos como el timo
puede corroer la honorabilidad de las personas. Es el asunto de la implicada
principal, quien fue convencida por una compañera de estudios para que
represente a Labomax en Sullana. Las investigaciones dirán la verdad, esa es
la responsabilidad del Poder Judicial; frente a todo ello, una lección muy
simple nos deja este caso: Si alguna vez, te ofrecen un negocio fácil,
piénsalo una y cien veces; porque los lamentos no valen después. (Piura,
07 de diciembre del 2004)
El Director