Piura,26/10/2005
Las razones del SI
Hacia la construcción de la Gran Región
Este domingo 30 de octubre,
tenemos los peruanos y particularmente los piuranos, la posibilidad de
decidir sobre conformar o no la Gran Región del Norte. De acuerdo al
planteamiento técnico estaría integrada por los departamentos de Piura,
Tumbes y Lambayeque.
Mucho se ha comentado en los
últimos días respecto al proceso de la consulta ciudadana. Incluso el
presidente regional de Piura en una confusión semántica expresó
recientemente que votará en contra del referéndum, cuando en realidad éste
es el procedimiento mediante el cual los ciudadanos se pronuncian sobre un
tema sometido a su veredicto.
Para este medio y quizá fue el
primero en decirlo, se cometió una gran irresponsabilidad por parte del
presidente César Trelles Lara e Iris Medina. En los actos públicos se tiene
que ser serio y no jugar con las decisiones. Ellos estuvieron convencidos
primero que la Gran Región del Norte es una posibilidad y ahora, de manera
censurable promueven su no conformación.
La decisión del próximo domingo
a nuestro entender debe ser por el SI y tenemos razones para sustentar esta
posición. En primer lugar, consideramos que la regionalización es un medio y
no un fin. Si se quiere lograr el desarrollo de los pueblos, se tiene dos
opciones o lo hacemos solos o nos juntamos para lograr una mayor sinergia.
Sabemos siempre que unidos la tarea es más fácil.
En segundo aspecto, está la
oportunidad. El referéndum para la conformación de las regiones fue
establecido por Ley. Iniciar una tarea antes es preferible que después.
Sabemos que los espacios regionales departamentales contribuyen poco a
modificar las condiciones de los pueblos; en estos tres años lo estamos
comprobando. Para nosotros se debe comenzar ahora y no postergar una
decisión solamente por razones subjetivas.
En tercer aspecto, mal hacemos
en precisar que falta información para decidir. Los que ahora piden más
tiempo, no dijeron lo mismo cuando en el año 2002 se incubó el actual modelo
departamental. En ese tiempo se dijo lo mismo e incluso las fuerzas
centralistas proponían un región Piloto y dejar en el resto las cosas como
estaban. Primó la equidad y tenemos presidentes y consejeros regionales
desde el 01 de enero del 2003, que mal o bien permite a algunos ostentar un
relativo poder.
De igual forma, se habla mucho
sobre el aprovechamiento de Lambayeque en este proceso. No negamos que su
presidente Yehude Simons, anda en su propio proyecto; pero allá él si cree
que todos los que votarán por el SI lo respaldan. Consideramos que en sus
fuerzas existen elementos que desdicen de sus buenas intenciones. Sin
embargo, que en sus filas existen retrógradas y vividores del izquierdismo
es un asunto anecdótico, porqué en estos momentos no está en juego la
elección de un presidente, sino la histórica opción de unir territorios con
identidades comunes.
En quinto aspecto; creemos que
la seriedad en la política debe ser un atributo de toda persona. Los
apristas están en lo suyo y en ese camino han arrastrado a sus presidentes y
consejeros, convertidos en una especie camaleones bicolor. El Apra es un
partido que reitera sus errores del pasado y todo hace indicar que se
encuentra en extinción; no podemos y no debemos emular un camino que sabemos
no nos llevará a buen puerto.
En el sexto aspecto, basta
revisar las cifras del diagnóstico de esta Gran Región Norte. Piura
tiene todo y debe construir sus capacidades. En ninguna parte de la actual
normatividad se habla de la pérdida de bienes y rentas. Tumbes, seguirá con
sus riquezas tanto como Piura y Lambayeque; en el futuro de lo que se trata
es de articular su mejor aprovechamiento con una visión más integral y menos
chauvinista, pero donde prime siempre el interés regional.
Pueden existir cientos de
razones para el SI y otras tantas para el NO. Debemos insistir, que la Gran
Región Norte no es un fin, por si sola no solucionará nada; es un gran medio
para lograr el desarrollo de nuestros pueblos y su conducción estará
condicionada a las capacidades humanas, de liderazgo que tengan sus propios
nacionales. Tendremos como ahora regiones, pero si seguimos replicando Lima
en provincias, esto no servirá para nada.
Por lo tanto, si el 30 de
octubre votamos por un conveniente SI debemos asumirlo como un compromiso
para construir con responsabilidad un nuevo modelo de región, que asuma con
mayores capacidades las competencias que le corresponden y que con fuerza
reclame aquellas que el Poder Central quiere mantener y no debe. El SI es la
opción, pero la responsabilidad y el trabajo futuro la acción.
El Director