Los valientes
de ahora, los cobardes de ayer
AYER CALLARON AHORA PROMUEVEN
MOVILIZACIONES, PAROS Y HUELGAS
Vivimos en libertad y en democracia sostienen los actuales gobernantes
cuando una explosión social afecta las actividades de los ciudadanos y no
respeta siquiera el derecho que les corresponde a quienes no forman parte de
sus organizaciones.
¿Cuántas horas hombre se ha perdido en huelgas, paros, protestas,
destrucciones de bienes públicos y privados?. Seguro que los economistas
estarán analizando el consecuente económico de las acciones que durante 4
años consecutivos han realizado diversos gremios laborales, económicos,
sociales y hasta deportivos.
Hace
algunos años, por razones del periodismo pretendíamos conocer la opinión que
del gobierno de Fujimori tenían algunos líderes regionales. Hablar de
Fujimori también por extensión comprendía referirse a Montesinos, el hombre
fuerte y todopoderoso del régimen. Nos frustramos tantas y tantas veces, al
constatar que los que ahora son valientes protestantes, no eran mas que
miedosos personajes que preferían callar antes que hablar.
Esta
semana, los peruanos y también los piuranos soportan una huelga de los
médicos de Essalud; antes lo hicieron los agricultores, los maestros, los
trabajadores del sector Salud, los empleados despedidos de Fujimori, por
mencionar algunos gremios en "pie de lucha".
Sin
duda que el paro agrario indefinido, fue el que hizo reflexionar a muchos
que viven ajenos a la "valentía" de esa aparente nueva clase social, que se
expresa con violencia y entre otros derechos, sin respetar en absoluto la
propiedad privada y pública, el libre tránsito de las personas y el derecho
a vivir en paz.
Frente al grito pregonero, el bloqueo permitido, el insulto fácil, el
gobierno responde solucionando parcialmente las "reivindicaciones" de las
agrupaciones que con "coraje" enfrentaron el sistema y "arrancaron" del
Estado lo que "por derecho les corresponde". El Estado protector y
benefactor una vez mas transige para evitar que sigan los líos.
El
conflicto social se ha vuelto preponderante y está ganando la tranquilidad,
seguridad y paz que requerimos los peruanos. Por un lado, se encuentran los
gremios y organizaciones que encuentran en la satisfacción de sus
individuales aspiraciones el único motivo de lucha; por el otro, el gobierno
que ajeno al sentir real de la población es incapaz de encontrar salidas
inteligentes y viables para otorgar el justo derecho a quien lo tiene.
Adicionalmente las instituciones tutelares, tienen en la inacción su manera
de responder a la convulsión social que vivimos. El Congreso se niega a
declarar la vacancia del Presidente pese a tener escaso respaldo popular y
serios cuestionamientos morales; la Policía Nacional deja que se destruya
viviendas, se bloquee carreteras y que la delincuencia avance.
Creemos que el Estado de Derecho no es malandrinada, como tampoco el reclamo
de los otros es el derecho de todos. El justo equilibrio esa es la
responsabilidad del Estado y del Gobierno responsable de cumplir los
postulados principales que las leyes y normas regulan.
Finalmente, incidimos como siempre, en la forma de actuar de ciertas
personas, convertidas ahora en azuzadoras y promotoras de cuanta
movilización, paro o huelga haya; ahora son valientes y desafían a cuanta
autoridad se les presente por delante porque saben que nada les pasará así
infrinjan la norma social; otra hubiera sido la realidad si retrocedemos
unos cuantos años. Se puede ser valiente hoy, pero no tienen autoridad moral
para serlo, quienes frente a la dictadura no hicieron mas que esconderse y
volverse mudos frente a la injusticia. (Piura,
08 de junio del 2005)
El Director