Piura,24/11/2005
Sueldos y más sueldos, sin vergüenza alguna
El Congreso de la República ha
previsto para el año 2006, estipendios económicos alejados de la realidad
del país. Según esta previsión, al término de su gestión percibirán 50 mil
nuevos soles como compensación por tiempo de servicios, 52 mil nuevos soles
por gratificación de julio y 16 mil nuevos soles por desinstalación. La suma
les permitirá a los actuales congresistas retirarse a sus antiguas
ocupaciones con un haber de 118 mil nuevos soles.
¡A más sueldo, más unidad, y
menos discrepancias! podríamos colegir al enterarnos de las decisiones
congresales, donde caben poco los antagonismos cuando se trata de asuntos
que son favorables a los intereses personales de los congresistas. No es el
primer caso sobre este tipo de exorbitantes remuneraciones. Al inicio de su
mandato hizo lo mismo el Presidente de la República y para paliar la
oposición dijo que regalaría parte del monto que se subió.
La actitud de los congresistas
actuales no es nueva. Ha sido reiterativa en el tiempo y aunque arreciaron
las protestas, su respuesta ha sido el silencio y posteriormente el olvido.
Monseñor Bambarén con mucha
simplicidad y realismo, ha pedido que el electorado adopte una respuesta y
proceda a castigar con su voto, a los congresistas actuales, que con gran
cara dura pretenden ir a la reelección. Es una opción que se encuentra en
manos de los propios ciudadanos. No se puede vivir ajeno a este tipo de
vivezas, algo debe de hacerse y ese es el camino.
Vale precisar, que si bien es
cierto los congresistas son funcionarios públicos y les corresponde
compensación por tiempo de servicios, debe tenerse en cuenta que un
funcionario común y corriente, tanto como un empleado público recibe por
este concepto una remuneración principal, que no supera los 50 nuevos soles
por año trabajado. Qué corona tienen los congresistas para superar la
legislación general?.
En este laberinto, los partidos
tradicionales poco o nada han realizado para evitar que la insensatez se
imponga. El Partido Aprista Peruano, manteniendo el status quo ha expresado
que renunciará a los emolumentos, pero no dice que presentará proyecto
alguno para regular los derechos compensatorios. Es decir, la misma actitud
del presidente Toledo cuando se le reclamó por el aumento de su
remuneración.
En el Poder Ejecutivo existe una
Ley, pendiente de reglamentar para regular las remuneraciones de los
funcionarios del Estado. Comprendiendo que afecta intereses, pese al tiempo
transcurrido no se hace nada. Vistas así las cosas, el Perú seguirá
esperando que en algún momento de su historia, los valores formen parte de
la actitud de sus funcionarios.
Los sueldos y salarios no lo son
todo, cuando se trata de servir a su país. Privilegiar la parte
crematística, es negar el sentido humano que debe caracterizar las acciones
de los responsables de manejar un país en sus diversos estamentos.
Escuchemos la voz de monseñor
Bambarén, tiene mucho de sensato, y demos una lección a quienes se
aprovechan de los recursos estatales, no importándoles el sentir ciudadano.
El Director