El país de la deriva
¿GOBIERNO TIENE SU ÚLTIMA OPORTUNIDAD?
(20/02/2004) Bastó una información que
involucraba al ex ministro de Justicia Fernando Olivera Vega, para ver cómo
se degradaba el Gobierno. Vimos estupefactos los peruanos, como el cinismo,
la hipocresía y la conveniencia, convirtió a un amigo personal del
presidente Alejandro Toledo en amnésico, frágil mental, en síntesis en un
fantoche. Pero ese fantoche no era cualquiera, fue director de muchas
empresas públicas y nada menos que Director del Consejo Nacional de
Inteligencia.
César Almeyda, esconde mucho, pero hasta hoy
viene cumpliendo su triste función de "chivo expiatorio". Se reunió con la
mafia y él mismo lo ha reconocido, negoció beneficios con un desaparecido
hombre de la mafia y ello lo ha negado; inculpó a Olivera y después lo ha
pretendido limpiar; pero si bien es cierto ha podido sustraer de la
inculpación al ahora embajador peruano en España, lo que no pudo evitar es
la crisis de gobernabilidad.
El Presidente Alejandro Toledo, con su voz
engolada y melosa, reitera cada cierto tiempo que dará dura lucha contra la
corrupción, "venga de donde venga" según su último mensaje; sin embargo, no
se evidencian acciones concretas por la moralización del país. Qué se puede
pensar de un mandatario, que recién ingresado a Palacio de Gobierno se subió
el sueldo más allá de los límites latinoamericanos.
Qué podemos decir de un presidente que
prefirió contratar a su sobrino fotógrafo, con un elevado sueldo que su
calificación no lo amerita; igual sucedió con el aval de Carlos Ferrero
Costa, con la sobrina aún estudiante universitaria. No tuvo ningún reparo en
gastar los recursos de Petroperú para satisfacer su ego y llenar de
suntuosidades Palacio de Gobierno.
El pueblo se educa también a través de sus
gobernantes, que practican sus ideales; no respeta por el contrario, a
quienes tienen en el doble mensaje, una razón para sobrevivir o para
engañar. Ese es el caso peruano, y como bien lo han expresado los analistas,
el problema del gobierno, es el propio presidente.
El gabinete, parcialmente renovado, nace con
una precariedad que las encuestas muestran crudamente; todo hace indicar que
medidas concretas y soluciones reales no existirán. El ITF se aplicará de
todas maneras expresó el flamante Ministro de Economía, pese a su oposición
anterior; es solo una muestra que aquí nada cambiará.
Vistas así las cosas, sin cambios que
concilien con las expectativas del pueblo, ponen en riesgo la democracia que
tratan de defender muchos; pero, que llegado un momento lo defendible
se vuelve en indefendible, porque ya la masa ganó las calles y no hay nada
ni nadie que la pueda detener. Evitémoslo.