El
triunfalismo del presidente Toledo
NADIE LE CREE, PERO ÉL FESTEJÓ A LO
GRANDE ANIVERSARIO PATRIO
Celebrar el aniversario de la independencia es un motivo de júbilo para los
peruanos. No podría ser de otra manera si tomamos en cuenta las reflexiones
de Marco Martos, cuando ratifica que este país lo volvería a escoger para
nacer en él. Seguro que muchos de nosotros pensamos igual. Nuestro país
trasciende la particularidad de las ambiciones y posiciones políticas, es
mas grande de los triunfos y los fracasos que los políticos puedan mostrar.
El
presidente Toledo, que durante estos cuatro años nos ha mostrado el rostro
de Perú que no queremos, ha usado la fecha para con espíritu triunfal hacer
un balance de todas las cosas que "las hicimos juntos" por no decir que las
hizo él. Éxitos macroeconómicos que "chorrea", inversiones importantes que
se deben a la estabilidad que él ha "creado"; proyectos que de integración
vial que impulsará contra todo. Etc.
El
discurso extenso e innecesariamente largo, difunde y asume como propios
éxitos que no son propios y exagera en otros datos que tienen otras
explicaciones. Una primera inexactitud se refiere a la pobreza; no existe
por el momento ningún estudio que diga que los niveles de pobreza y extrema
pobreza en el país sean menores que el 54.8% contenido en el estudio sobre
Desarrollo Humano.
Se
habla del crecimiento económico y que éste tiene en las regiones como
baluartes de este éxito; en realidad es así, pero vale preguntarse si
hubiera sido diferente sin Toledo. Es previsible que este crecimiento pudo
lograrse sin él, porque tal y conforme lo han mostrado especialistas
económicos, el impacto del crecimiento mundial es fácilmente transmisible a
economías como la nuestra.
Qué
somos como economía?. No hemos dado un salto significativo y por el
contrario las actividades primarias siguen dominándonos. Minería y
pesquería, con sus índices nos hacen soñar en el país triunfador y exitoso
que anhelamos pero que no nos garantiza en absoluto sostenibilidad en el
tiempo. Bastaría para regresar a la realidad recordar la época del caucho,
del guano y del salitre.
Las
exportaciones de productos agrarios, y Piura tiene un aporte importante en
el resultado nacional, es el producto de aquellos empresarios regionales que
laboriosamente han descubierto las potencialidades que brindan los
mercados externos. El ATPDEA no es un éxito de Toledo, obedece mas a la
política interna de Estados Unidos y explica en parte el crecimiento de las
exportaciones regionales.
Tras
una larga lista de saludos, el Presidente Toledo marchó hacia el edificio
del Banco de la Nación que aún exhibe los signos del siniestro y allí,
vitoreado por sus correligionarios recordó que fue el promotor de la marcha
de los Cuatro Suyos; esa marcha que movilizó a peruanos para derrocar al
autoritarismo; pero nos olvidamos que ese gobierno tras sus pretensiones de
reelegirse por tercera vez perdió legitimidad en un vasto sector social.
La
comunidad internacional se dio cuenta, que no podía mantener y respaldar mas
a Fujimori. Pero el estado al cual se llegó fue el producto de peruanos que
aún a riesgo de sus vidas socavaron las cimientes del Fujimorismo.
Hildebrandt, Momhe Llona, Varuch Ivcher, Flores Nano, Henry Pease, entre
otros, jugaron ese rol de contradicción tan necesario cuando el
autoritarismo parece ser neutraliza las concepciones democráticas.
Toledo, mientras tanto, antes de llegar a ser favorito, miraba desde el
Palacio Municipal hacia Palacio de Gobierno y en un spot propagandístico le
pedía con "humildad" que Fujimori deje su posta y que él seguiría su camino.
Interesante para el país, hubiera sido traer a colación este vídeo que debe
estar en los archivos de los canales de televisión.
Desde
este medio, criticamos en su momento a Fujimori, tras el desatino de 1992.
Creemos que perdió su oportunidad histórica cuando rompió la
institucionalidad y la democracia peruana. Muchos se embelesaron con los
resultados prácticos y renegaron de la democracia como sistema; los
resultados están a la vista cuando lo ideal supera a lo real.
En
tal sentido, al celebrar estos 184 años, no caigamos en la ligereza de creer
que los éxitos momentáneos son propios de quién ha realizado poco para darle
sostenibilidad a nuestro proceso democrático y que parte de la convulsión
social que vive el país es por su forma de actuar. Se quiere si un mejor
liderazgo para aprovechar las enormes potencialidades que tenemos como país
y que nos permitirán crecer mucho mas de lo que ahora hemos logrado. (Piura,
30 de julio del 2005)
El Director