LIBERACIÓN DE
VLADIMIRO MONTESINOS, NO TENDRÍA PORQUÉ ESCANDALIZAR
Sobre los
hombros de Vladimiro Montesinos, recae toda la responsabilidad penal de
los ilícitos del gobierno de Fujimori. Resulta increíble que un solo
hombre, haya podido doblegar tantas voluntades e hipnotizar a civiles,
militares e incluso religiosos para hace del latrocinio una conducta
personal a vista y paciencia de todo el mundo. Su frase histórica,
"Cae el paje, cae el Rey", se aplicó solo para el tema del
Gobierno, pues Fujimori, vive en su paraíso y para la gracia o desgracia
de los peruanos, criticando lo que hoy se hace en Perú.
Particularmente
creo que lo hecho por Vladimiro, tiene otros componentes y más autores.
Sin el servilismo de políticos, profesionales, empresarios, hubiera sido
imposible tanta inequidad en el gobierno de marras. Si bien es cierto, que
la población muchas veces se niegan a reconocer la verdad tal y conforme
es, y legitima a quien no debe hacerlo, son los líderes de opinión,
quienes deben garantizar el Estado de Derecho.
Vladimiro
Montesinos, pudo huir al más recóndito lugar, dinero le sobraba. Su
excesiva confianza quizá lo traicionó y prefirió reposar en la fría
cárcel de la Base Naval. Esa decisión le ha costado convertirse en el
conejillo de indias, peligro latente para políticos de turno, y por lo
tanto aniquilable para obtener también con esa terquedad, réditos
políticos. El conejillo también es persona, con derechos y deberes, y
sabemos que, no se puede actuar cuando se trata de legalidad, haciendo
discriminaciones por la naturaleza de la persona.
La ley es la
ley, garantía del Estado de Derecho. Si el tiempo ganó al Poder
Judicial, y existen plazos para sentenciar, y no los cumplió el Juez
puede declarar la libertad de un procesado. Ese es el asunto que está en
debate al margen si el procesado se llama o no Vladimiro Montesinos. El
Juez Jorge Barreto ha actuado bien en este caso, aunque disguste a muchos,
incluido el Presidente Toledo.
Seguro que por
la cantidad de procesos, Montesinos no saldrá en libertad, sobre todo la
mayoría de las puertas se le cerrarán; pero, el respeto al debido
proceso es una garantía de todo procesado, violar el mismo es volver
precario el proceso y dejar en manos de la Corte Interamericana, lo que
bien pudo resolver la justicia peruana.
El conejillo
del fujimorismo, aquel que no es más que un asustado ratón, hoy, era el
temido personaje, que con el aval de Presidente, Congresistas, políticos,
empresarios, convirtió al Perú en un Estado vituperable. Aprender la
lección es fundamental, porque sino se aprende, seguirá Montesinos desde
la cárcel expresando que es lo que se debe de hacer y Fujimori
recomendando que decisiones adoptar. El cambio, está por lo tanto, en la
sociedad y este es ajeno a lo que le pueda acontecer a personajes como
Vladimiro y Fujimori, cuya reencarnación podría ser factible, si la
población no entiende que debe vivir en un Estado de Derecho, respetando
la legalidad, como fundamento de una convivencia pacífica.
Podría
Vladimiro ser liberado, y no puede significar nada en absoluto para la
sociedad peruana, si ésta ha aprendido a distinguir lo bueno y lo malo de
nuestra democracia. El peligro de la liberación, la sienten aquellos
timoratos personajes, que conciben al Estado como una institución débil,
incapaz de poner en su carril adecuado a quienes violenten la
legalidad. (2003)