Piura,10/10/2006
Cmac de Sullana y empresa local
He sido en su momento, defensor de la
independencia de la Cmac de Sullana y convencido de su importancia en la
economía provincial. Desde el cargo público que tuve busqué que las
ingerencias políticas se eviten para prevenir distorsiones que ahora
observamos. Puedo decir, que tengo la autoridad suficiente para realizar
comentarios respecto a una institución que requiere oxigenación directiva
para reimpulsar sus objetivos iniciales.
Recientemente nuestro periodista,
Juan Uriol Tassara, difundió una noticia que merece toda la aclaración
pertinente, por el bien institucional. Tomó como fuentes a la Asociación
Justicia Sin Corrupción y las opiniones profesionales del CPC Guery Cárdenas
García, además de la información que publica la SBS. Sin embargo, lo
que debería conllevar una respuesta precisa, ha motivado una carta notarial
llena de adjetivaciones impropias de funcionarios que deben responder por
las operaciones que se realizan en su institución.
Uno de sus gerentes, al cual en su
momento defendí para que no lo defenestraran mostró en un diálogo
telefónico, como cambian las actitudes en función al interés particular.
Ofuscado pero soberbio no quiso aclarar si la operación nocturna sobre
retiro de dinero era cierta o falsa; por el contrario, grotesco y cortante,
evadió otras interrogantes que ellos mismos reclaman en carta notarial.
La irascible respuesta de tres
gerentes, que tienen ya una dilatada presencia en esta institución
sullanera, nos lleva a reflexionar sobre tres aspectos que nos parecen
importantes y que recogiendo el sentir de personas de esta localidad, no es
solo nuestra opinión sino que es compartida por muchos.
Un primer aspecto tiene que ver con
el personal. A diario un ómnibus proveniente de Piura se estaciona en la
Plaza de Armas de Sullana, para dejar cerca de una cincuentena de personas
que vienen desde la capital departamental para prestar servicios en Sullana.
Los gerentes hacen lo propio pero en vehículos institucionales a su
servicio.
No estamos en contra del derecho al
trabajo y las oportunidades de decenas de personas que prestan servicio en
esta institución, pero si consideramos que la oportunidad primera debe ser
para los profesionales sullaneros, que existen en cantidad y calidad
suficiente para cubrir cargos en una entidad como la Cmac, de esta manera se
estaría promoviendo que la riqueza que genera la entidad municipal también
multiplique el desarrollo provincial.
Otro aspecto es sobre la continuidad
en cargos directivos. El anquilosamiento nunca es saludable para los
objetivos organizacionales. Así lo entendió el Banco de Crédito y forma
parte de sus políticas. Otras entidades financieras aún enfrentan las
consecuencias de no haber sabido prevenir a tiempo y corregir para evitar
consecuencias indeseadas.
En esta misma situación se encuentran
quienes desempeñan el cargo de gerentes. Resulta que en Sullana, uno de
ellos se considera el Dionisio Romero de la Cmac y merced a sus decisiones
gira todas las actividades y proyectos institucionales. Hace un buen tiempo,
recibimos cuestionamientos específicos que daremos a conocer, tan pronto
terminemos el acopio de información y que demostrará, como lo dice la
ciencia administrativa, que toda innovación siempre será más beneficiosa que
perennizar personas.
Otro aspecto es la sumisión al poder
de gerentes e incluso directivos. Tenemos una lista de trabajadores amigos y
parientes de funcionarios municipales en esta institución, que fueron
colocados por la "petición" de un ex alcalde, a quien incluso se le hizo
préstamo dinerario pese a su negativa calificación crediticia.
La Cmac de Sullana y uno de sus
fundadores lo sostiene para este medio, nació para promover la economía
local, ha logrado desarrollarse merced a políticas centrales y también
locales que las han favorecido, sin embargo, viene manejándose con criterios
autárquicos propios para una empresa privada, pero impropios para una
empresa que pertenece a todos los sullaneros. En tal sentido, y la razón de
un informe especial que estamos publicando, hablan por si solos que no todo
lo que brilla es oro, para utilizar un viejo adagio popular.
El Director
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