Piura,21/12/2006
El Alto Piura y la eterna espera
El proyecto hidroenergético del Alto
Piura resolverá los problemas de irrigación que tiene la población de
Morropón. Las reiteradas sequías justifican su ejecución, tanto como la
calidad de las tierras que serán beneficiarias de las aguas del río
Huancabamba.
Un paso adelante se encuentra el
proyecto Olmos, tan antiguo como el del Alto Piura. La actitud del
presidente regional de Lambayeque del último cuatrienio favoreció en superar
vallas que existen cuando se trata de ejecución de proyectos públicos. No
sucedió lo mismo con Piura.
Creemos que César Trelles Lara, pese
a ser morropano, no tiene los objetivos ni las estrategias claras de cómo
hacer gestión para lograr proyectos de impacto regional. Existe por el
contrario, en lugar de eficiencia, mucho interés de hacerse notar y cosechar
la acción de otros. El Alto Piura, es una gesta inconclusa de hombres como
Guido Raffo Varona, y otros, que alentaron ayer y pese a los años, lo siguen
haciendo hoy, para hacer realidad este proyecto.
Las aguas del Huancabamba se
encuentran predestinadas a cambiar la realidad socioeconómica de los
pobladores de la costa de Piura. Existen barreras que corresponden superar a
todos los piuranos y no dejarse llevar por las expresiones "inteligentes" de
un presidente Lambayecano que resultó más eficaz en sus objetivos.
Tanto Olmos como el Alto Piura se
encuentran en las mismas condiciones de calificación. Si se somete a ambos
al rigor del Sistema Nacional de Inversión Pública, no tendrían diferencias
significativas. Si es así, no se entiende el trato diferencial entre el uno
y el otro.
Una nueva información entra en
comentario en los últimos días y es la exoneración de los estudios de
prefactibilidad, sin embargo, se tendrá necesariamente que hacer el estudio
de factibilidad de acuerdo a lo que regula el Sistema Nacional de Inversión
Pública. Es decir, ha cambiado algo, pero casi nada en el objetivo central
de hacerse tan importante obra.
Los piuranos estamos cansados de
tanta locuacidad y ofrecimientos de políticos. Belaunde, García en su primer
gobierno, Fujimori, Toledo, y ahora nuevamente García. Ni que hablar de ex
parlamentarios, ex senadores, ex diputados, ex congresistas quienes hablaron
hasta la saciedad sobre el compromiso de hacer realidad el Alto Piura.
El presidente regional hizo lo mismo
el 2003, lo acaba de ratificar en Talara y lo seguirá repitiendo en cuanto
escenario público se presente. Creemos que si de frases, discursos y
compromisos se trataría, El Alto Piura se prestaría para construir un
voluminoso libro tan extenso como podría ser los estudios de factibilidad
que deberán hacerse.
Los tiempos han cambiado, más aún
seguirán cambiando para bien de nuestro territorio. La agroindustria es una
gran opción que exige que las tierras sean explotadas con niveles adecuados
de productividad. Se espera, que en algún momento algo cambie para bien y
para dejar la retórica improductiva y reemplazarla por la acción.
El Director
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