Piura,30/01/2006
Encuestas y encuestadores
Tres encuestadoras en una semana,
animaron el ambiente electoral peruano. En abierta discrepancia con trabajos
de investigación anteriores, tanto la Universidad de Lima, Apoyo y
últimamente Analistas & Consultores, consideran que la población se inclina
por Lourdes Flores Nano y lejos, muy lejos, se ubican Ollanta Humala, Alan
García Pérez y Valentín Paniagua.
Las encuestas de las empresas
mencionadas, son de carácter nacional y por lo tanto, entendiendo que han
sido realizadas con profesionalismo y se encuentran técnicamente bien
logradas, es de creer que lo que se lee en ellas, es la posición actual de
los peruanos frente a las decisiones que corresponden adoptar el 09 de
abril.
Hacia inicios de enero, existía
una sensación de triunfo de Ollanta Humala. Ahora esa fotografía ha cambiado
y en su mayoría creen que la señorita Lourdes Flores Nano, ha cosechado los
errores estratégicos de uno y las incredulidades de la ciudadana para las
otras candidaturas.
Se cuestiona los guarismos que se
dan en estos trabajos, y miles de ciudadanos dicen "no sentirse representados en estas
encuestas", además precisan "que nunca les preguntaron a ellos, si
votarían por las opciones existentes". Estas afirmaciones, son más emotivas
que científicas y técnicas; por cuanto, para quienes tienen conocimientos
mínimos de estadística u en todo caso, conocen con amplitud software
aplicativos, entienden que no es necesario entrevistar a los 16 millones de
electores, con una muestra basta, para recoger la opinión de un universo muestral.
Las encuestas tienen su
metodología y frente a las dudas, no son éstas las que fallan; son los
encuestadores los que podrían ser objeto de cuestionamientos. Sabemos que en
la época de Fujimori, fue muy común comprar a personajes que dirigen este
tipo de empresas, los que pueden ser fácilmente corruptibles tras ser
motivados por el poder de convencimiento de las monedas.
Justamente, son estos
antecedentes los que permiten que la ciudadanía dude sobre si Apoyo, CPI,
Idice, IMA, entre otras empresas, sobre la validez de sus trabajos. ¿Han
cambiado, se han vuelto más éticos los cuestionados?. Lamentablemente sobre
el profesionalismo de su trabajo deberá esperarse el 09 de abril, para saber
cuánto de serio fueron los trabajos realizados.
Se insiste siempre y en eso se
tiene razón, las encuestas son la fotografía, la lectura social del momento;
este tipo de procesos son altamente emotivos y por lo tanto, la medición se
ve fuertemente influenciada por los aspectos connotativos que se puedan
producir, al calor de un proceso electoral. Lamentablemente, muchos creen en
ellas cuando le son favorables, otros las niegan porque no son favorecidos
con porcentajes estimulantes. Tantos políticos, creen que al ser
entusiastamente ovacionados en las calles, es suficiente para tener una
lectura diferente de la realidad.
El electorado nacional, y así lo
demuestran las encuestas, define por emoción su voto en los últimos 15 días.
Esta actitud puede llevar a pulverizar encuestas y resultados dados. Armando
Villanueva del Campo, Mario Vargas Llosa, fueron los favoritos en su
momento, pero no lograron erigirse como los ganadores. En el 2006, las cosas no han cambiado
y es obvio, el 09 de abril puede traer muchas sorpresas.
Sin embargo, reiteramos algunos
conceptos sueltos dados en este medio. Lourdes Flores Nano, agrega a sus
cualidades profesionales el apoyo comedido de medios de comunicación y del
poder económico interno y externo, que se manifiesta de diversas maneras. Su
grupo Unidad Nacional, como organización ha demostrado solidez, tanto como
sólidas pueden ser las concepciones de gobierno de Flores.
Ollanta Humala, convertido en el
rival circunstancial, tras ser la sorpresa ahora se encuentra en una
situación de estancamiento. Creemos que tres razones (pueden haber más)
influyen en esta situación. Primero está la endebles de su organización y su
alianza con UPP convertido en un voraz partido, donde el interés general -se
nota- no es ganar, sino acomodarse. Las listas parlamentarias con personas
ajenas a las circunscripciones electorales, precisa este argumento.
Segundo, no podemos negar que el
poder constituido, el status quo del poder económico y político, no lo
acepta fácilmente. Una demoledora campaña de desprestigio ha incidido
enormemente en su descenso y estancamiento, que se agrega a la precariedad
interna.
Existe un tercer aspecto que lo
ha perjudicado y son las declaraciones conflictivas de Hugo Chávez. "No te
inmiscuyas en mi pelea" debería haber sido la respuesta inmediata frente a
tanta declaración desatinada para el momento.
Finalmente y aquí cerramos, Alan
García Pérez, sigue con su retórica del siglo XIX que ya nadie cree. Se le
ve sabiondo y grandilocuente; pero poco convincente para la ciudadanía. Sino
cambia su estrategia, será un Bedoya Reyes del aprismo.
Las encuestas, no deben preocupar
o deprimir a los candidatos presidenciales y menos congresales, tampoco se
pueden desestimar, por el contrario, deberían leerse esa valiosa información
que regularmente no se comunica pero que bien aprovechada les puede ayudar a
mejorar su estrategia.
El Director
|