Piura,23/11/2006
La protesta callejera de los perdedores
Miles de piuranos seguro se sienten
inconformes con los resultados electorales del 19 de noviembre. La
reelección de Trelles Lara no augura nada bueno para la región y su 25% de
votación es tan insignificante como para considerarlo un gobierno legitimado
socialmente.
Trelles ha ganado porque así se
encuentra establecido en las reglas electorales. Mayoría simple y punto, no
importa el porcentaje y tampoco valen las protestas de ex candidatos que
usan el camino más fácil e insensato de la protesta callejera para
justificar la incapacidad de ponerse de acuerdo previamente a una elección.
Hemos visto marchar a tres
postulantes hacia los organismos electorales, vociferar y salir de la mano
portando una bandera, sin mostrar en absoluto ninguna certeza de posible
fraude. Esta actitud es "piconería" pura y torpeza personal y política para
entender que en una contienda o se gana o se pierde. No hay puntos medios.
Hemos cubierto como medio de
comunicación este proceso y podemos afirmar que en líneas generales se hizo
lo posible para prevenir distorsiones y para evitar que se ponga en tela de
juicio los resultados. JEE's y ODPE's, cumplieron como debería ser y no se
evidencia en absoluto manejo irregular en el procesamiento de los
resultados.
Los resultados electorales, de
aquellas mesas que llegaron con prontitud se comenzaron a procesar tan
pronto se dio conformidad a los sobres lacrados enviados a las ODPE's. Es de
entender que los primeros sobres en ser llevados a un centro de cómputo, son
aquellos de los lugares de votación más inmediatos y por lo tanto, los
primeros en contabilizarse.
Por razones de noticia, comprobamos a
las 2 de la mañana del 20 que Javier Atkins y Nacho Castagnino, llevaban una
ventaja considerable a César Trelles Lara. Quizá este primer cómputo
entusiasmó a los perdedores, los candidatos confiaron más en los titulares,
el primer reporte confundió a ciertos periodistas y al final se generó
una desinformación que aprovechan ahora los candidatos para hablar de
fraude.
Si hubieran entrado a la página de la
ONPE, darse un poco de tiempo para acceder a los avances de los resultados
se hubieran dado cuenta que no había registro aún de Talara, Ayabaca,
Morropón y Huancabamma, zonas donde el Apra obtuvo una votación superior a
las otras organizaciones.
El titular nuestro del 20 fue simple:
"Trelles espera cómputo de provincias para ser primero". Este titular era la
deducción lógica, por cuanto, Talara fue una provincia donde ganó el Apra y
las otras en comparativa con los demás candidatos, el aprista Trelles tiene
más adeptos. Y así fue, tan pronto se comenzó a ingresar las actas de estas
provincias, el resultado cambió y Trelles desplazó a los aliados de ahora:
Atkins y Castagnino.
Por razones de trabajo entrevistamos
a Javier Atkins y consideramos que hizo una campaña sana, deliberativa y
entusiasta y llama la atención que su actitud derive hacia la protesta con
otros dos candidatos cuyas posibilidades eran menores al aliado de José
Aguilar. Atkins se encuentra llamado a asumir un liderazgo regional y el
actuar sensato es más pertinente que la reacción emotiva e impensada.
La unidad de perdedores en un momento
inoportuno, aún a sabiendas que no existe mácula en este proceso electoral
es una desatino y una ligereza que debe llegar a su fin. Atkins, perdió
porque faltó fuerza en provincias y porque con Nacho Castagnino representan
al mismo sector social. Era lógico que el voto se partiría favoreciendo a la
minoría más organizada.
Hoy, sin pruebas de nada, acusar de
trasiego de votos y fraude, vale para las masas poco informadas, pero no
para quienes se presentaron como líderes regionales. Trelles Lara ganó y es
una pena por Piura, pero si lo logró se debe aceptar por el respeto de las
reglas electorales establecidas.
El Director
|