Piura,07/07/2006
Putrefacción, malos olores y medio ambiente
Durante los últimos años los piuranos
han dividido sus posiciones entre minería y agricultura. Los que defienden
la minería sin remilgos expresan que esta actividad nos enriquecerá
económicamente y permitirá que muchos pobres lo sean menos; los que se
encuentran en el otro bando, es decir defendiendo la agricultura, creen que
la actividad minera contaminará el medio ambiente inmediato y mediato y por
lo tanto, debe defenderse con ardor dicha actividad.
El debate es fuerte y los argumentos
apasionados; pero tal dicotomía solo la tomamos para referirnos a la real
contaminación, la que existe en las narices de todos nosotros y que existe y
subiste porque hay irresponsabilidad y creemos que la conservación de
nuestro compromete a ciudadanos, autoridades nacionales, regionales y
locales.
Bastaría darse una paseada por el
antiguo Malecón Eguiguren de Piura, para transitar con los nauseabundos
olores de la putrefacción de la basura que se arroja al cauce seco del río
Piura y por los orines de "ciudadanos" para quienes orinarse en la vía
pública no acarrea ninguna responsabilidad. Estarán por algún lugar los
ambientalistas, los apasionados opositores a la potencial contaminación de
Tambogrande y Río Blanco?.
Si los piuranos se tuvieran respeto
lo mínimo que evitarían es tratar como urinario su ciudad y por lo contrario
deberían aportar para eliminar tan deplorable aspecto. No es cuestión
solamente de autoridades; es un asunto de valores, de amor a la ciudad que
es la "casa" suya y la de sus hijos.
Lo mismo sucede en Sullana. La zona
del mercadillo sigue siendo el lugar más contaminado y para agravar el
triste panorama las aguas de Cieneguillo ingresa a la ciudad para pudrir la
basura que se arroja a la vía pública. La Municipalidad cree por su parte,
que permitiendo que arrojen en un determinado lugar las basuras y recoger
después es suficiente. Ciudadanos y Municipalidad, no se dan cuenta que este
tipo de contaminación degrada la condición de personas.
Pero, como si tal contaminación no
fuera suficiente, varias empresas industriales se les ha ocurrido hacer de
la hermosa ciudad de Sullana un lugar de procesamiento de recursos
hidrobiológicos. De inmediato los malos olores se esparcieron por la zona
industrial y se comprobó que estas empresas trabajaban sin la implementación
mínima.
Esta contaminación la denunciamos
hace más de un año; pero excepto un pequeño grupo, la mayoría solo atinó a
taparse la nariz cuando por razones personales tuvieron que viajar hacia la
ciudad de Piura. El tiempo ha pasado y el problema subsiste; las empresas
trabajan de cualquier manera y las autoridades municipales viven en otro
"mundo".
Esta semana un grupo de ciudadanos
salió a las calles y gritó, se expresó con rabia, porque así debe ser cuando
se trata de defender el espacio donde se vive. Igual esperaríamos de los
piuranos para con su ribera, el asunto es responsabilidad de todos, pero si
alguien no escucha corresponde a la población hacerlos despertar del
anonadamiento en el cual se encuentran.
No es agricultura, no es minería; es
la ciudad, el espacio que ocupamos para desenvolvernos como seres sociales
el que está en problemas; ¿ Por qué no se debate con igual ardor y pasión
este tipo de contaminación?. ¿Podría alguna ONG pagar unos cuantos soles a
ciertos "consultores" para que defiendan nuestro territorio?.
Defendamos nuestra ciudad de la contaminación.
El Director
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