Piura,19/11/2006
Una nueva oportunidad
Este día miles de piuranos
concurrirán a las urnas, para elegir a su nuevo presidente regional, un
vicepresidente y 8 consejeros titulares y 8 accesitarios; asimismo se
elegirá a alcaldes y regidores provinciales y distritales. Igual que en
Piura, en todo el Perú se tiene una nueva oportunidad para decidir qué
autoridades tener.
Es bastante fácil hablar sobre las
potencialidades que se tiene en un territorio, es difícil hasta el momento
convertirlas en riqueza y bienestar para la población. Los últimos estudios
de desarrollo humano nos dan una triste resultado, pese a las informaciones
de crecimiento económico y al "boom" de las agro exportaciones.
En editorial anterior zanjamos
nuestra posición y manifestamos que el gobierno aprista desaprovechó su
oportunidad, dio más énfasis al acomodo partidarista y se convirtió en una
fuente de empleo de desempleados, antes que en un ente promotor de
desarrollo regional. Sin embargo, otras regiones han sido mejor gestionadas
y los resultados le favorecen.
Debido a la forma tan sesgada, uno de
los actores principales y nos referimos al empresariado no participó en los
consensos y coordinaciones necesarias para aunar esfuerzos en la búsqueda de
objetivos comunes. Cuando quisieron hacerlo, se les endilgó actos que los
obligó a retirarse. "Llegó la hora de Piura" fue una zamarrada que no
quisieron compartir y a partir de allí, institución pública es una cosa,
empresa privada otra.
No se puede desarrollar un territorio
sin todos los actores. Es vital para los resultados que institución pública
y en este caso gobierno regional, empresariado regional y sociedad civil
entiendan que el camino a seguir es por y de todos; los grandes proyectos
deben mixturarse por una lógica simple: La unión hace la fuerza.
Igual podemos expresar de los
gobiernos locales. Estas instituciones se devanean entre el cumplimiento de
normas por obligación, egolatrías, pero los planes y programas cohesionados
y consensuados son puestos al margen. Los proyectos que se ejecutan son
aquellos que se inducen o imponen los actores participantes en un proceso de
presupuesto participativo, muchas veces alejados de un objetivo definido.
El proceso de descentralización que
se inició en el 2003, el cual por imperio de la Constitución Política es
irreversible, se fortalece en esta oportunidad. Recordemos que en la época
de los noventa, fue abortado por Fujimori y en esta vez, se elegirá al
segundo mandato, por lo tanto, es una excelente oportunidad, no solo para
consolidar el proceso en si, sino para convertirlo en un verdadero medio de
desarrollo.
Esta es una nueva oportunidad de
reflexión y de acción. En la campaña ha sucedido de todo, candidatos que
conocen en que campo están actuando, otros que desarrollan sus propias
filias y fobias, otros que hicieron de la suciedad su forma de actuar para
perjudicar al otro. En un sistema donde las mayorías se imponen y en
una realidad donde la educación es crítica, solo esperamos que la emoción
sea tan válida como la razón para que los piuranos tengamos una mejor
oportunidad. .
El Director
|