Reconstruyamos Piura con vigilancia cívica y dignidad

Miguel Godos Curay
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ERP/Miguel Godos Curay. Entre las experiencias históricas de reconstrucción de un país tras una debacle. Está la del Plan Marshall o Programa de Recuperación de la Europa Occidental, emprendido por el gobierno de los Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial. El plan duró cuatro años, desde 1948 hasta 1952. Y significó levantar de sus escombros lo que quedó de Europa. La primera tarea: activar la economía eliminando barreras comerciales, abierto impulso a la industria y el empleo incentivando la productividad. Un total de 18 países se beneficiaron del plan. Las ayudas económicas sumaron 13 mil millones de dólares.

Los japoneses han aprendido también a convivir con desastres. La Agencia para la Reconstrucción en Japón reedificó, con proverbial esfuerzo y disciplina, zonas devastadas tras un sismo que desencadenó un tsunami el 11 de marzo de 2011. A lo que se sumó el accidente nuclear de Fukushima, dejando 16 mil muertos y miles de damnificados y desaparecidos. Según los registros del gobierno japonés 130 mil casas quedaron destruidas por el terremoto, posteriormente un tsunami y luego el accidente en la planta (nuclear). El escenario: 600 kilómetros seriamente afectados.

La lección de Japón

¿Qué hizo el gobierno? En primer lugar, tras una exhaustiva evaluación, estableció un plan de diez años para la reconstrucción de la zona afectada. Los planificadores establecieron plazos claramente determinados. Cinco años para el restablecimiento de servicios básicos y los cinco años restantes para culminar los trabajos de reconstrucción. La inversión: 26.3 billones de yenes (aproximadamente 302,713 millones de dólares). Un común denominador de esta tarea titánica. Es la ética japonesa sustentada en el honor y su laboriosidad diaria extendida a 12 o 14 horas de trabajo efectivo.

Pese a la rigidez burocrática, los funcionarios siguen al pie de la letra las normas escritas. El cumplimiento de plazos es indefectible. La impuntualidad, las ampliaciones y postergaciones son impensables. El Ministro de Agricultura Toshikatsu Matsuoka, interpelado por el Parlamento, se suicidó horas después de recibir el citatorio. En el Perú la interpelación congresal es un saludo a la bandera. Un deporte de la lengua y el exceso verbal. Los oradores inteligentes son una especie extinta.

El proyecto de reconstrucción contempló nuevas viviendas seguras para las familias afectadas, subsidios especiales a los gobiernos locales y recursos suficientes para atender el desastre de la planta nuclear Tokyo Electric Power Co Fukushima Nº 1. La Agencia de Reconstrucción, creada por el gobierno tras la tragedia, es responsable de la tarea de reconstrucción, la misma tiene una función temporal. En caso de un nuevo desastre se crearía otra entidad.

¿Qué funciones cumplió la Agencia de Reconstrucción del gobierno japonés? En primer lugar coordinó la acción de los diferentes ministerios evitando la duplicación de esfuerzos y eventuales conflictos. También recoge la opinión de los damnificados y las propuestas de las municipalidades para mejorar sus jurisdicciones.

El plan de ejecución la agencia se centró en las siguientes acciones: 1) Ofrecer una alternativa inmediata para que el afectado pueda volver a vivir bien; 2) la restauración de los daños a la estructura pública; 3) la reconstrucción de casas y comunidades; 4) revitalizar la industria de las zonas afectadas activando la economía y 5) revitalizar y reconstruir Fukushima.

Atención a la salud mental una prioridad

Un aspecto prioritario de la Agencia para la Reconstrucción fue la atención a la salud mental de los damnificados sometidos a un desalojo prolongado. Se construyeron 53 mil viviendas temporales y se alquilaron 70 mil para los momentos más críticos. La tarea fue titánica. Se evacuó a 470 mil pobladores, se recogieron 29.3 millones de toneladas de escombros en las zonas afectadas. Al esfuerzo del Estado se suma la ejemplar disciplina cívica de los ciudadanos y vecinos.

Según los pobladores, tras la tarea de reconstrucción, la mayor amenaza no es la radiación nuclear sino los “rumores dañinos” que se repiten de boca a oreja en las zonas afectadas. Rumor dañino es una ola interminable de amenaza y desconcierto cuyo mejor antídoto es la información oportuna y el contacto directo con los afectados. A este esfuerzo contribuyen los educadores, comunicadores sociales y eventualmente artistas.

En las zonas afectadas los impactos económicos son cuantiosos no sólo en pérdida de vidas humanas. La producción pesquera cayó en un 65%, el turismo se desplomó en un 9.4%. La economía quedó en el suelo. Zurcir el tejido social de la economía familiar demandó oportuna atención de necesidades, estímulo a las iniciativas y logros.

Para generar confianza se activaron los mecanismos de alerta temprana en previsión de nuevas tragedias. Instituciones humanitarias y personas sensibles acogieron a los niños que perdieron a sus padres y a su hogar. Como señala el monje budista Kimura Kouzen, responsable del Centro de Servicios Infantiles y Familiares de la ciudad de Ishinomaki, la verdadera reconstrucción no es la de los bienes materiales perdidos y ahora reconstruidos. El bien más preciado es la reconstrucción personal. La normalidad material y psicológica que borra las cicatrices tras largos años. Sanar el cuerpo requiere esfuerzo humano, sanar el alma es la búsqueda personal de sí mismo.

¿Cómo reconstruir la región Piura?

Una evaluación aproximada de los daños causados por “El Niño Costero” hasta el momento suma pérdidas del orden de los mil 179 millones de soles. Los mayores impactos están en el sector salud, agro, viviendas, vías vecinales, escuelas y carreteras. En vías de transporte 272 millones, en agricultura 400 millones, en establecimientos de salud más de 7 millones, vías urbanas destrozadas 500 millones. En toda la región no hay escuela que no haya sido afectada. El director regional de Transporte, Jaime Saavedra, estimó que se necesitan aproximadamente 272 millones de soles para rehabilitar las vías departamentales (52 millones), nacionales (60 millones) y vecinales (160 millones).

Mario Laberry, director Regional de Agricultura de Piura, sostiene que la zona más afectada es el Bajo Piura, en donde cerca de 5 mil hectáreas se han perdido completamente, siendo el 90% de arroz y un 10% de algodón. Laberry, estimó pérdidas del orden de los 200 millones de soles tras las lluvias e inundaciones.
Para el ex ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites, el principal problema económico post Niño es la destrucción de las carreteras. Así no salen los productos agrícolas de las chacras. Para Macroconsult, los daños a las áreas de cultivo por El Niño suman 243 millones de dólares, mientras que en canales de riego los daños llegan a los 38 millones de dólares.

En Sechura las pérdidas superan los 70 a 90 millones de dólares (297 millones de soles). La causa principal: la muerte de más del 90% de producción de conchas de abanico a causa del calentamiento de las aguas. La actividad acuícola es el soporte de la economía familiar en Sechura.

El comercio una floreciente actividad en la zona aledaña a la margen izquierda del río Piura sufrió severos impactos. Los doce Malls distribuidos a la largo de la faja costera, desde Piura hasta Chimbote, mueven anualmente 3 mil millones de soles al año. La tarea de rehabilitación fue ardua. Las cicatrices se han curado. Los escaparates redistribuidos evocan un pasado mejor. En Piura, las ventas de los minoristas decrecieron al 40% desde que empezaron las lluvias, según Ricardo Álvarez, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura. Los comerciantes del Anexo del Mercado Central, ya afectados por un incendio, han tenido que soportar y resistir a la intemperie la temporada de lluvias.

Según el Presidente de Agrobanco Richard Hale, 632 clientes con créditos comprometidos por 6,2 millones de soles se han visto seriamente afectados en cultivos de banano orgánico, arroz, uva, ajo, olivo y cochinilla. El presidente de la Caja Municipal de Sullana, Joel Siancas, advierte que los damnificados son mucho más que las Pymes. Las pérdidas generan desempleo. Los sectores más afectados son los que mueven la economía informal. Rímac Seguros y Pacífico Seguros, han registrado siniestros a causa de lluvias y huaicos por cerca de 30 millones de dólares. La Positiva Seguros ha desembolsado más de 237 mil soles, a través de su seguro agrícola.

El Ministerio de Salud de Perú (MINSA) realizó la declaratoria de Emergencia Sanitaria,en los departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad, Ancash y Lima Provincias, En Piura los afectados por dengue superan los 10 mil. Los muertos suman dieciseis con una desgarradora estadística de jóvenes, madres y niños fallecidos. Los brotes y las epizootias están a la orden del día. Malaria, dengue hemorrágico, leptospirosis y el cólera amenazan las poblaciones producto de la descomunal acumulación de basura que a duras penas se logra evacuar.

Una lección no aprendida

Según el CIPCA-Piura, desde 1899 hasta el 2017 se registraron 26 fenómenos El Niño. El denominado Niño costero es el vigésimo sexto. La realidad revela con desencanto que no hemos aprendido nada de lo acontecido. Ninguna autoridad, hasta el momento, ha podido dotar a la ciudad de un drenaje pluvial. Tampoco hay reservorios suficientes para almacenar el agua de lluvia que finalmente se va al mar que es el morir. Después de la abundancia de agua languidecemos con las sequías.

El imaginario de la desconfianza

Los puentes desbordados por las crecientes son parte del imaginario de la desconfianza y el temor de los vecinos. El cauce estrangulado del Río Piura se ha poblado en sus márgenes de grifos, venta de vehículos, vivanderas, floristas, estacionamientos y cevicheros en la margen izquierda. En la derecha los cimientos de un hotel carcomidos por la erosión, y nuevas zonas residenciales inundadas son un monumento a la negligencia.

La Ley de Recursos Hídricos para el manejo de las cuencas de los ríos es terminante pero no se cumple. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) organismo responsable de la planificación de la cuenca de río, conforma los consejos para cada cuenca. Según la ley la ANA tiene la potestad legal para que no se hagan edificaciones que alteren los cursos de los ríos. El cauce estrangulado del Piura es una potencial amenaza de alto riesgo. La autoridad tiene que intervenir en previsión de mayores impactos cara al futuro.

El 3 de febrero se declaró estado de emergencia a las regiones de Tumbes, Piura y Lambayeque. A la fecha según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) en Piura suman los 19 mil damnificados, 225 mil 492 afectados y 2 mil 250 viviendas colapsadas. Pasada la temporada de lluvias e inundaciones, la rehabilitación demora aún. La mendicidad, el tráfico de ayuda es hoy parte del escenario cotidiano.

¿Los piuranos afectados o damnificados?

Pedigüeños sospechosos asaltan los buses pidiendo ayuda. Advierten desembozadamente ¿o quieren que les roben sus celulares? Otros, ayer dedicados a la agricultura pululan en busca de trabajo. Polos coloridos, pantalones a la rodilla merodean por centros de abastos pidiendo alimentos. Los edificios del Fondo Mi Vivienda invadidos por presuntos damnificados amenazan la propiedad en zonas residenciales privadas. La seguridad ciudadana enfrenta ya las consecuencias del impacto social. La mendicidad en las arterias céntricas ha crecido explosivamente. Los pedidos de ayuda avalados por Tenientes Gobernadores abundan en instituciones públicas y privadas.

En el glosario del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) afectado es aquel que “sufre perturbación en su ambiente por efectos de un fenómeno. Puede requerir de apoyo inmediato para eliminar o reducir las causas de la perturbación para la continuación de la actividad normal”.

A contrapelo el damnificado es aquella “persona afectada parcial o íntegramente por una emergencia o desastre y que ha sufrido daño o perjuicio a su salud o en sus bienes, en cuyo caso generalmente ha quedado sin alojamiento o vivienda en forma total o parcial, permanente o temporalmente, por lo que recibe refugio y ayuda humanitaria temporales. No tiene capacidad propia para recuperar el estado de sus bienes y patrimonio”. La mayor parte de los piuranos soporta esta condición.

En Miraflores, otrora zona residencial de Castilla los desagües afloran en los domicilios. Las excretas discurren haciendo la vida imposible. Jubilados que brindaban servicios de pensionado a estudiantes se han quedado sin su fuente de ingresos. Miraflores tiene aún en carne viva los estragos de las inundaciones. Situaciones similares se observan a lo largo de la vía canal en Sullana y en el zanjón de Paita. Las vías a la sierra de Morropón, Ayabaca y Huancabamba se han rehabilitado a duras penas. Pero el itinerario de nuevas quebradas y potenciales riesgos se incrementó.

Piura carece de una buena ingeniería urbana y rural para enfrentar a futuro lluvias e inundaciones. La mayor parte de las nuevas edificaciones tiene techos planos y el uso intensivo de tabiquería deleznable es inadecuada para Piura. Las aguas no son correctamente canalizadas al río, o a embalses temporales para tiempos de sequía o finalmente al mar. El desmonte y la basura en los drenes de evacuación son un serio problema. Los drenes nuevamente están colmatados de basura. Los impactos del cambio climático y el calentamiento global serán muy severos para los próximos años. Lamentablemente nuestros esfuerzos no apuntan a la previsión. La reconstrucción con cambio apunta a desplazar de una vez por todas, la improvisación. La realidad nos enmienda la plana.

Reconstructor con rango de ministro

El economista Pablo de la Flor fue designado como director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), tras las lluvias, inundaciones y huaicos registrados por efecto de El Niño costero. Según el Defensor del Pueblo Walter Gutiérrez, como director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), debe priorizar la restitución de los derechos de las personas afectadas por los desastres naturales en diversas zonas del país. Según la Resolución Suprema 055-2017-PCM, este funcionario tiene rango de ministro. Tiene una función coordinadora y ejecutiva con los gobiernos regionales.

Inversión pública con estricta vigilancia de la sociedad civil

Se estima que la reconstrucción demandará una inversión de 20 mil millones de soles, 6 mil 400 millones de dólares, cuya ejecución de gasto tendrá que ser estrictamente vigilada no sólo por los órganos de control del Estado sino especialmente por los afectados. Según de la Flor en un portal se publicarán los avances de la reconstrucción y se activarán los mecanismos de observancia para que la ciudadanía se informe a detalle de las obras que se emprendan. La tarea resulta menudamente complicada.

Las experiencias a la vista recomiendan las siguientes acciones. Piura tiene que reconstruirse con vigilancia y dignidad.

1) Una evaluación total y detallada de los daños cuantificados. Priorizando servicios públicos básicos. Provisión de agua y energía, habilitación de vías, equipamiento de establecimientos de salud que atienden actualmente la epidemia de dengue. Activación de las redes de la alerta temprana.

2) Un Plan de Reconstrucción Nacional, Regional, Provincial, Distrital para una distribución equitativa de recursos con estricta vigilancia del Estado y la sociedad civil, el espacio público que no es Estado. El plan comprende un cronograma con plazos que debe cumplirse estrictamente. El mapeo y el registro de impactos es una herramienta que facilita la tecnología digital.

3) Los recursos destinados deben apuntar a una tarea de reconstrucción con impacto social promoviendo la activación de la economía regional. Las necesidades individuales desborda la capacidad de atención del Estado. Prioridad de la acción del Estado son los niños, mares y ancianos.

4) Urge un registro de damnificados cruzando información de los municipios, Reniec, parroquias, sector educación y salud. Los flujos migratorios se subordinan a la oportunidad de nuevas invasiones para asentamientos humanos en las periferias urbanas. La mendicidad crece explosivamente.

5) La reconstrucción debe ejecutarse en un plazo razonable frente a la posibilidad de registro de un nuevo fenómeno El Niño a inicios del próximo verano.

6) La Autoridad de Cuenca debe inmediatamente emitir informe sobre la situación de la cuenca determinando zonas de riesgo.

7) Promover acciones de reforestación urbana y rural que generan empleo temporal y mejoren el paisaje deteriorado.

8) Las Fiscalías Especializadas del Ambiente deben intervenir para sancionar a los municipios responsables de las acumulaciones de basura y disponer su inmediato tratamiento y evacuación.

9) Debe evaluarse las potenciales nuevas áreas urbanas atendiendo de modo preferente al bien común que es la primera tarea del Estado frente a la arremetida de las mafias inmobiliarias.

10) La Sociedad Civil debe organizarse para ejercitar una estricta vigilancia de lo que se haga. La sociedad civil cumple una función mediadora entre la ciudadanía y el Estado. ¿Quiénes conforman la Sociedad Civil? La conforman las asociaciones barriales, sindicales, deportivas, de padres de familia, iglesias, cofradías religiosas, cooperativas, clubes de madres, colegios profesionales, la comunidad científica y académica, las cámaras de comercio, los colectivos sociales de diverso orden sin exclusión de mujeres, jóvenes y ancianos.

11) Urge movilizar la energía cívica de los piuranos para erradicar la basura acumulada, ordenar servicios públicos y eliminar los hospederos de los mosquitos propagadores del dengue. Como señalan los japoneses cualquier esfuerzo de reconstrucción de un país o de una región empieza con la reconstrucción personal que crea conciencia frente a las vulnerabilidades y los desastres. El peor mal: los rumores dañinos que desunen, crean falsas expectativas y siembran el desaliento. ¡Advertidos estamos!.

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