Error de encuestadoras: La última esperanza de Pedro Pablo Kuczynski para ganar

Andrés Vera Córdova
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ERP. El debate presidencial entre Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori fue ganado ligeramente por el candidato de Peruanos por el Kambio, pero insuficiente para dejar una buena impresión de sus cualidades técnicas y políticas. El conocido PPK Juega en contra de estos resultados y además, de los porcentajes de las encuestas que lo ubican segundo después de la lideresa de Fuerza Popular.

Existe un hecho fáctico en las elecciones del 2011, donde se enfrentó Ollanta Humala y Keiko Fujimori. En esa oportunidad, según todas las encuestadoras daban como ganadora de la segunda vuelta electoral a Keiko Fujimori y resultó todo lo contrario; es decir, las encuestadoras se equivocaron en sus resultados y la población definió de manera diferente.

Tanto CPI, como IPSOS y Datum, sin excepción alguna dijeron una semana antes de las elecciones que ganaría Keiko Fujimori. Si Ollanta hubiera creído en esos guarismos es probable que se haya desmoralizado; sin embargo, sucedió lo que sorprende algunas veces con estas empresas que realizan estudios de opinión pública, se constató su falibilidad.

Actualmente sucede lo mismo, CPI, IPSOS, GFK, Datum, coinciden que Keiko Fujimori derrotaría a don Pedro Pablo Kuczynski en la segunda vuelta electoral que se realizará el próximo 5 de junio. Unos más u otros menos, sus porcentajes son muy alentadores para la candidata que representa al fujimorismo y desalentadoras para el ex ministro de Belaúnde Terry y de Alejandro Toledo.

El Perú se encuentra dividido actualmente; una gran parte cree que Keiko Fujimori es diferente a su padre Alberto Fujimori; en tanto que la otra parte cree que un triunfo de Keiko Fujimori, es un retorno a un pasado manchado por un rompimiento de la institucionalidad, violación a los derechos humanos y corrupción.

Para derrotar a Keiko Fujimori, todo un colectivo de ¡No a Keiko¡ ha salido a las calles; ha recordado con creces los hechos pasados; ha señalado que el padre de la candidata se encuentra preso por delitos de lesa humanidad y que aceptó otros delitos por corrupción; sin embargo, todo ello ha sido poco importante para modificar el voto fujimorista.

Como en el 2011, nuevamente las encuestadoras, son un actor distorsionante en el proceso electoral. Han publicado sus encuestas y con ella sus resultados y es probable que el próximo viernes, a dos días de las elecciones lo hagan en el exterior y no en el Perú, donde se encuentran prohibidas durante la presente semana.

¿Cuál es la esperanza para quienes no quieren que gane el fujimorismo?.

La falibilidad de las encuestadoras no es nueva. Incluso dos de ellas tienen cuestionamientos antiguos por sus cercanías con el fujimorismo, e incluso, un estudio dado a conocer una semana después de la primera vuelta señaló el camino y dijo que si las elecciones fueran mañana, Keiko Fujimori ganaría las elecciones en segunda vuelta.

El error siempre es posible, cuando se trata de estudios sociales; en tanto que sean las personas quienes respondan a una encuesta, siempre existe la posibilidad de modificar un dato proporcionado, sucedió en el 2011 y muchos creen que podría repetirse en esta segunda vuelta electoral. Es la última esperanza que le queda al candidato y a quienes lo siguen. 

En teoría, si se mantuvieran las mismas condiciones de la primera vuelta, se realiza una simple suma aritmética de los resultados de otras organizaciones que no están en competencia, llevaría al simplismo de deducir que el ganador sería Pedro Pablo Kuczynski; pero las encuestadoras dicen lo contrario.

Aún se tiene una semana para las expectativas electorales; no solo se requiere mensajes más convincentes del propio candidato, sino de contar con el apoyo directo y no disimulado de Verónika Mendoza, Gregorio Santos, Alfredo Barnechea y Fernando Olivera; entendemos que el APRA como sucedió en 1990 tiene un mensaje pro Keiko.

Además de lo anterior, existe también la perspectiva de medio Perú que se cumpla lo que aconteció en el 2011 y que las encuestadoras yerren y que finalmente gane alguien que por lo menos, tengan mejores pergaminos democráticos.