Elecciones generales Perú: Un final de infarto, seguridades y esperanzas de los candidatos

Andrés Vera Córdova
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ERP. Las elecciones presidenciales realizadas en su segunda vuelta electoral, se han convertido en una final de infarto por la disminución de porcentaje de votos obtenidos en uno y subida lenta de quien se ubica en segundo lugar. Pedro Pablo Kuczynski de Peruanos por el Kambio, tiene una ligerísima ventaja en relación a Keiko Fujimori de Fuerza Popular, y que abre las esperanzas respecto a superar la diferencia.

La tensión se produce por la modificación de los resultados como consecuencia del cómputo oficial. El porcentaje que resta para completar el 100% generalmente se encuentra afectado por errores materiales de las actas e impugnaciones que se realizan en mesa y que deben ser resueltos por las instituciones electorales e incluso llegar hasta el mismo Jurado Nacional de Elecciones para pronunciamiento respectivo.

En efecto, no es la primera vez que suceden este tipo de hechos y que mantiene gran tensión para definir una ubicación. Sucedió para determinar la segunda vuelta electoral en el proceso electoral del 2006, cuando Alan García y Lourdes Flores Nano, tuvieron que esperar hasta el final y saber con exactitud quien disputaría la presidencia de la República con Ollanta Humala.

Conforme dijimos en un artículo anterior, las posibilidades de Pedro Pablo Kuczynski solo estaban supeditadas al error de las encuestadoras y así sucedió. Una semana antes el popular PPK era un perdedor; sin embargo, un día antes de las elecciones en el extranjero, las mismas empresas que dijeron que perdería sinceraron sus guarismos y daban como ganador al candidato de Peruanos por el Kambio.

Contrastada con la realidad, de las 3 empresas con registro nacional para hacer encuestas, dos de ellas dijeron a “boca de urna” que el ganador con un escaso margen es Pedro Pablo Kuczynski; en tanto CPI, una empresa muy cuestionada en la época del primer fujimorismo, difundió a “boca de urna” que la ganadora sería Keiko Fujimori, después de ese detalle desapareció y no realizó “conteo rápido” que es una metodología más confiable.

La empresa CPI incluso dio una diferencia de 2.20% a favor de Keiko Fujimori y era justamente el argumento para mantener viva la llama del triunfo en las huestes de Fuerza Popular. Sucedió lo contrario con IPSOS y con GFK, dos empresas con resultados más confiables y quienes con “Boca de urna” y “conteo rápido” informaron extraoficialmente que el ganador con ligera ventaja era Pedro Pablo Kuczynski.

Las interrogantes se presentan si Keiko Fujimori, puede desplazar a Pedro Pablo Kuczynski en el primer lugar y en consecuencia convertirse en la nueva presidenta de la República, como lo expresó el vocero de Fuerza Popular Pedro Spadaro usando los datos de Manuel Saavedra de CPI; o en todo caso, si se mantienen las diferencias y confirman el triunfo de Pedro Pablo Kuczynski.

Si consideramos el porcentaje que resta procesar oficialmente, y con la información precedente de los resultados, se sabe que Pedro Pablo Kuczynski ha superado a Keiko Fujimlori en el extranjero y en las demás actas del país, tiene un porcentaje que no lo afectaría en absoluto en la diferencia a su favor. Lo que quiere decir que es casi improbable que se modifique el resultado esperado de esta contienda electoral.

Entendemos que todo contendor busca ganar las elecciones y que siempre el perdedor busca estratagemas para inclinar la balanza electoral a su favor. Estas estratagemas, más allá de las propias esperanzas, se encuentran la impugnación de actas las mismas que se procesan en los jurados electorales especiales y que en vía de apelación son resueltos por el Jurado Nacional de Elecciones. Son procedimientos normales y es posible que se realicen, lo que implica que el nuevo presidente de la República tardará en ser reconocido oficialmente y por ende, ser promulgado como tal.

Las autoridades oficiales han pedido mucha cautela y serenidad para esperar los resultados finales y ambos candidatos han ratificado su decisión de acatar el veredicto popular. Tal situación implica, que no existirán al menos en la forma, cuestionamientos y dudas respecto a lo que se decidió el último domingo en el balotaje para elegir presidente de la República.

Mariano Cucho01

Declaraciones del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Mariano Cucho.Foto: ANDINA

Cautela y prudencia es lo que se requiere para esperar con tranquilidad la promulgación final de quien nos gobernará a partir del 28 de julio del presente año y por 5 años.