Sullana: Contra la donación para compra de plantones y contra las alcancías vacías para colectas

Andrés Vera Córdova
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ERP. Un dilecto y cándido sullanero, quien en su momento impulsó conjuntamente con su familia en Sullana, un proyecto de panadería y que aún funciona en la ciudad, ha iniciado una campaña de donaciones que le permita comprar plantones y poder sembrarlos en esta localidad; otro grupo, ha decidido sacar sus alcancías para costear los faltantes del Hospital de Apoyo II de Sullana, que tiene serios problemas de cobertura y financiamiento. 

Antes de escribir el presente artículo, dialogué con varios sullaneros, para saber sus percepciones y todos sin excepción criticaron este tipo de acciones. Por lo tanto, puedo decir, que mi comentario también es compartido por otros, que piensan y creen que la solución va por otro camino diferente al lamento y a la aceptación dolorosa de la realidad como es, pues saben que se puede cambiar.

Por supuesto, que no daré ni un solo sol para árbol alguno y tampoco un céntimo para alcancía solidaria. La negativa tiene su explicación y es muy sencilla, los problemas de Sullana no son de árboles más o árboles menos; como tampoco, el problema de déficit del Hospital de Sullana se resuelve con colectas públicas.

Dirigir los destinos de una provincia implica liderazgo, uso adecuado y eficiente de los recursos públicos que se administran, gestión ante otros instancias para una mayor equidad e igualdad; tributación responsable de sus ciudadanos y lógicamente una fiscalización informada para lo que es público por parte del ciudadano y sanciones responsables para quienes usufructúen del poder conferido.

Si tenemos una provincia dinámica, boyante, con agua en su suelo y producción de agroexportación en abundancia; lo que se requiere es liderazgos para primero conocer los problemas de la localidad y segundo, saber la estrategia para pedir y reclamar una distribución justa del presupuesto nacional. No es quitar el entusiasmo a alguien, sino mirar con sentido real las soluciones a los problemas de Sullana.

Los problemas de Sullana son de naturaleza más estructural. Por ejemplo, tras las lluvias de 1983 que trajeron mucho dolor y tristeza a la población, la ciudad de Sullana se dividió en dos. Luego se construyó un canal Vía con doble utilidad; en épocas normales permitirá el tránsito vehicular y en periodo de lluvias actuará como evacuador de aguas pluviales. Ahora, es un repositorio de aguas servidas y no existe autoridad alguna que acabe con este problema.

Igualmente, como parte del desarrollo económico y de la migración de las zonas rurales al área urbana, la capital provincial ha crecido y las invasiones se han realizado en áreas desocupadas. No han considerado en absoluto el factor de riesgo y es muy probable que varios, quienes han puesto sus energías y su entusiasmo para tener su casa propia, la pierdan cuando se presenten lluvias intensas. Ninguna autoridad estuvo presta para impedir este tipo de ocupaciones y allí están muchos en una hondonada y en cauces de quebradas que se activan frente a este tipo de eventos naturales.

Sullana avanza y eso no es una irrealidad. Hoy funciona una universidad nacional y es una gran oportunidad para los miles de jóvenes que desean lograr una formación profesional gratuita. Más no se viene aprovechando en absoluto esa ventaja comparativa y esta institución avanza a su albedrio, con escasa presencia provincial y tampoco se tiene una propuesta para una mejor gestión desde lo local.

Las tierras que por naturaleza son fértiles y el agua que las proveen, se vienen reconvirtiendo hacia cultivos más productivos y de más alta rentabilidad y ha generado nuevas oportunidades para la población; sin embargo, se permite contaminar el río Chira con aguas servidas, poniendo en riesgo la demanda internacional. Resolver este tema, es un asunto de sentido común y de responsabilidad institucional.

Los temas mencionados, solo son un indicativo para señalar que Sullana, tiene problemas que van más allá de árboles y ornato. Adolece de un real liderazgo, que crea una actitud pasiva y condescendiente; y que a muchos solo les interesa resolver su tema personal y no tienen ningún sentido de la responsabilidad social.

Los plantones incluso podrían ser adquiridos por los propios pobladores y sembrarlos bajo criterios señalados por las autoridades de medio ambiente y eso resuelve el tema, si tener más o menos plantas nos da un clima provincial adecuado para vivir. Para ello, no se necesita en absoluto donación alguna, sino voluntad, decisión y educación para valorar lo que significa un árbol.

Piura en general, más allá de pequeñas acciones de triunfalismos de unos, se ha dejado sobrepasar por otros territorios como consecuencia de su inacción, desidia e irresponsabilidad. No es gratuito que con sus casi 2 millones de habitantes, los servicios de salud sean deficitarios. En tanto que cerca, en el departamento de Lambayeque hace solo unos cuantos años se construyeron y equiparon dos hospitales del nivel 4. Nosotros, nos seguimos manteniendo con un Hospital Regional que funciona como puede y con los recursos de Essalud.

Es por eso, que discrepo de quienes se abanderan por acciones que no tienen sentido y que no van hacia la raíz de las cosas; requerimos el reciclaje de esos jóvenes sullaneros que se enfrentaron frente al gobierno de turno, para hacer propuestas para garantizar agua para la provincia de Sullana y lo lograron con la construcción de la presa de Poechos.

Requerimos de esos sullaneros que, cierto día, tras una ola de asesinatos, salieron a las calles a reclamar paz y seguridad. Y esta acción solo fue hace unos cuantos años. Ese tipo de actitud, de coraje y decisión, de conocimiento y firmeza, de acción y no de miedo, es la que se requiere para mejorar las condiciones de Sullana y no alcancías vacías para llenarlas u óvolos para comprar plantones en una ciudad que existen en abundancia.

Protesta Sullana

Foto de archivo: Marcha de sullaneros con una agenda determinada

Hay que dejar la candidez y profundizar sobre lo que se requiere. Liderazgo señor alcalde y no acciones sin importancia, liderazgo real señor vicegobernador para aprovechar su condición actual. Lo demás, es engañarse a sí mismo, y engañar a los demás.