¡Con mi hijo no te metas!: Tolerancia e intolerancia en el Perú

Martín Cornejo Cornejo
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ERP. (Martín Cornejo Cornejo1). La difusión de la presunta incorporación de la “ideología de género” en el nuevo currículo que el Ministerio de Educción empezará a implementar de manera progresiva en las instituciones educativas, ha suscitado diversas formas de rechazo en diferentes grupos conservadores de nuestro país.

Desde hace unos días, cientos de personas se han lanzado a las calles de nuestras ciudades portando sus carteles oponiéndose a tan grave pretensión que busca a decir de sus detractores “fomentar el homosexualismo, la masturbación y el liberalismo sexual entre nuestros hijos, distorsionando los valores, la naturaleza humana y destruyendo la familia y otras conductas que ofenden a Dios 2.”

Sin embargo, lo único que demuestra toda esta manifestación anti ideología de género, es la intolerancia y exclusión presente en nuestro país y que cada cierto tiempo se activa, motivada por algún hecho circunstancial o provocado. Recordemos toda la carga de racismo e intolerancia manifestada en las últimas elecciones generales del año pasado, donde cholo, china, indio, negro, serrano, homosexual, gay, maricón, fueron solo algunas palabras que se expresaban para descalificar a uno u otro adversario político y a sus seguidores. De igual manera, las protestas sociales, la muerte de alguna persona como el recordado caso de la cantante Edita Guerrero, el triunfo de alguien, el fracaso de otros, siempre son motivo para despertar la carga de racismo e intolerancia presentes en cada uno de nosotros.

Estoy seguro que muchos que están en las calles protestando, no han leído y menos comprendido la supuesta “ideología de género” contemplada en el currículo y que realmente no es una ideología sino un enfoque que busca que las personas, en este caso los alumnos, aprendan a respetar y valorar a las personas más allá de sus identidades de género. ¿Puede haber algo más humano o divino que esto?.

Sin embargo, estas oportunidades son buenas para poner en debate el modelo de sociedad que tenemos y que deseamos construir para el futuro. Porque más allá del discurso, lo que tenemos aún en el Perú, es una sociedad segmentada, excluyente, intolerante, que se ha construido sobre la base de la negación y ninguneo de quienes consideramos diferentes o menos que nosotros.

¿Qué modelo de país y sociedad queremos para el futuro? Percibimos muchas propuestas que van desde quienes postulan una sociedad homogénea donde todos asimilen los principios y valores de la cultura occidental, sobre el supuesto de la superioridad de esta cultura sobre las otras (modelo asimilacionista); quienes apuestan por una sociedad basada en el respeto de la diversidad sea esta religiosa, étnica, política, cultural o de género. Desde este modelo, se entiende que no hay seres inferiores o superiores, sino diferentes, pero estas diferencias no deben llevar a construir relaciones de desigualdad (modelo del multiculturalismo) y quienes creen en la posibilidad de una sociedad integrada basada en el relacionamiento Inter cultural, donde se trate de construir la unidad en la diversidad porque añade el principio de interrelación positiva entre los sujetos y entidades cultural, social y étnicamente diversas (modelo del Inter culturalismo).

Más allá de cómo la llamemos, siempre ha existido la diversidad humana, el problema entonces no es que exista esta diversidad, si no como la gestionamos. Finalmente, llamémosla como queramos, pero tratemos de gestionar dicha diversidad a través de una convivencia lo más justa, igualitaria y democrática posible.

  1. Sociólogo, con estudios culminados de maestría en gestión pública y cooperación internacional.
  2. Tomado del artículo de Diego Pereira en la edición del 17 de enero de 2017 del: Diario Perú21.- Edición digital.