La importancia de la prensa en los casos públicos

Editorial
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ERP. La práctica de los líderes y políticos peruanos, se caracterizada por la impronta para ingresar a este escenario, más por viveza que por cualidades; además, si sus opciones son evidentes para potenciales financistas “la plata llega sola” como lo comentó en su momento Jaime Bayly y si llegan al Gobierno, los negociados y prebendas se convierten en actos consuetudinarios.

Nadine Heredia Alarcón, esposa del Presidente Ollanta Humala, es acusada de recibir dineros de fuentes desconocidas; su patrimonio actual de alguna manera lleva a dudas; sin embargo, su historia no es diferente a la de Alan García Pérez, Alejandro Toledo y muchos otros que usufructuaron el poder.

Los sobornos, las coimas o las prebendas no son exclusivos de líderes nacionales; lo son con igual recurrencia y práctica en gobiernos regionales y locales. Quienes vivían austeramente al iniciar una gestión, de pronto muestran signos exteriores de riqueza y aquellos que eran pudientes simplemente incrementan su patrimonio.

En todo ello, no existe voluntad política por escarbar en los introitos de la administración pública. Es común entre autoridades regionales y locales, escuchar comentarios respecto a l condicionamiento para transferir recursos desde el Ministerio de Vivienda hacia obras de agua y alcantarillado. Martín Belaúnde Lossio lo afirmó en una de sus declaraciones.

Develar la verdad sería simple, con un adecuado seguimiento de los actos públicos. No se trata de hacer lo que Contraloría General de la República realiza. Se trata de ir más allá y llegar a la verdad real.

En todo este laberinto, la prensa se convierte en un elemento esclarecedor frente a hechos sospechosos. Durante el presente gobierno la peor parte la está llevando Nadine Heredia Alarcón, pero igual sucedió en el lustro anterior con Jorge del Castillo y Alejandro Toledo con César Almeida y ni que decir de Fujimori. Existe una reiteración de hechos diferenciados solo por la temporalidad.

Tal como sucede ahora con Nadine Heredia; generalmente los “culpables” son los periodistas y por ello, las denuncias en el Poder Judicial proliferan. Las amenazas para lograr el silencio se extiende y las intimidaciones tienen algunas veces efectividad y otras tantas fortalecen el ejercicio periodístico.

Esa práctica de considerarse ofendido y no explicar la verdad, la constatamos en líderes políticos, funcionarios públicos de mayor o menor nivel y en todo el escenario nacional. En tanto, nos aprestamos para otro proceso eleccionario y esperar que los nuevos mandatarios tengan voluntad política para acabar con la corrupción pública.

Fotografía: Diario El Correo.