Elecciones generales del 2016 y credibilidad de empresas encuestadoras

Editorial
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ERP. El Perú elegirá el 10 de abril del presente año mediante voto directo, universal y secreto, a un presidente, dos vicepresidentes, 130 congresistas y 5 representantes titulares del Parlamento Andino. En una contienda de esta naturaleza, participan representantes de partidos políticos y de alianzas que se pueden conformar entre ellos, de acuerdo a lo que establece la Ley de Partidos Políticos.

Los estudios de intención de voto, se realizan en la mayor parte de las democracias y en todo proceso eleccionario. Es la manera de conocer las percepciones que tiene la gente y antelarse a conocer un resultado, con el margen de error que el mismo estudio lo indica; algunos creen a rajatabla y consideran que es la fotografía del momento, otros creen que los estudios no llegan por donde ellos se movilizan.

Durante el último gobierno de Fujimori, las encuestadoras fueron cuestionadas por la propia población y por los resultados mismos que dieron la razón para esa desconfianza. Después de ese episodio, se extrema el trabajo que realizan y la tendencia a modificar un resultado es menor, aunque no improbable que se produzca. Manuel Torrado y Manuel Saavedra, de DATUM y CPI respectivamente, han sido señalados e incluso fueron investigaciones por presuntamente haber recibido dinero ilícito de Fujimori y de Montesinos.

La desesperación de un candidato es mayor, cuando ve que el tiempo pasa y su candidatura no recibe la aceptación esperada. Es el caso de Lourdes Flores Nano, cuando fue grabada en un diálogo donde se recomendaba hablar con el gerente de una encuestadora para que modifique los porcentajes de las elecciones municipales en las cuales participaba.  

Actualmente, se tiene cuatro enmpresas de este tipo activas y que regularmente publican sus estudios. IPSOS, DATUM, GFK y CPI quienes publican sus resultados en los medios de comunicación. Tras el escándalo de la elección del 2000, no se han presentado objeciones reales y documentadas respecto a la credibilidad o manipulación de los resultados de alguna de ellas, aunque es común escuchar que se requiere dinero para aparecer con un porcentaje significativo. 

La muestra estadística aparentemente es pequeña y para muchos resulta inverosímil que se pueda captar la veracidad de sus afirmaciones. Sin embargo, la conformidad de estos estudios se da con la realidad y esta realidad corresponde al resultado oficial que se obtiene tras el acto de sufragio. En mayor y menor medida, los resultados de una encuesta realizada previa al acto de sufragio han sido concordantes con el resultado oficial.

Un primer consenso de todas las encuestadoras, tiene que ver con la posibilidad de una segunda vuelta electoral. Todas las empresas que realizan estudios de opinión, no otorgan más del 35% a Keiko Fujimori y eso significa que por el momento no existe un voto en crecimiento para la candidata de Fuerza Popular u otro competidor. Igualmente, no existe discrepancia respecto al primer lugar, considerando que todas ellas más o menor consideran a la hija del ex presidente como la favorita.

Los estudios de opinión recientes han creado entusiasmo y decepción. Entusiasmo por los números o porcentajes que favorecen a un determinado partido o candidato y decepción por quienes no aparecen en una ubicación expectante.

Una concordancia entre ellas corresponde a la indeterminación por el segundo lugar. Por el momento, les resulta prematuro, decir si PPK se mantendrá en esa ubicación, si será superado por Acuña o si Julio Guzmán sube o si el siempre polémico García recupera sus bríos para convencer a un electorado que por ahora le es rebelde y desoye su grondilocuencia verbal. Lo que si queda claro, es que en mayor o menor medida, los primeros cinco candidatos se disputan entre sí, los votos para pasar a segunda vuelta electoral.

Adicionalmente, todas ellas son concordantes respecto a los primeros lugares. Aunque la campaña formalmente cogerá nuevos impulsos a partir del 20 de enero, cuando se conozcan los candidatos al Congreso, no se avizora aún, si entre los postulantes pequeños puedan remontar de la posición actual a los primeros lugares. Abajo, en la sombra se esconden Alfredo Barnechea, Hernando Nano García, Verónika Mendoza y el mismo Toledo. 

Las encuestas electorales se han convertido en un actor estratégico de las elecciones en el mundo en general; sin embargo, esto no se traduce en que incidan en la decisión final de voto entre los ciudadanos, ya que ello depende de múltiples factores fuera del alcance de los ejercicios de investigación.

Hacia el 10 de abril, existe plazo suficiente para hacerse notar. En un país, dado a las sorpresas electorales, no es difícil que en la votación real el primero sea desplazado y que un candidato sin opción actual pueda subir en el tramo final. En tanto, los partidos u alianzas realizan sus estrategias de campaña, las encuestadoras serán esas empresas raras queridas y odiadas al mismo tiempo.